Más papistas que el Papa

Con el morbo por delante y las ganas de sacar sangre de donde sea, algunos medios de comunicación presentaron fotografías de una serie de chamacas, de muy buen ver por cierto...

Con el morbo por delante y las ganas de sacar sangre de donde sea, algunos medios de comunicación presentaron fotografías de una serie de chamacas, de muy buen ver por cierto, dentro del hotel Camino Real de Monterrey, que presumiblemente -porque todavía no se confirma- estuvieron presentes en una reunión que, aparentemente, se convirtió en una fiesta o pachanga con los seleccionados nacionales después del partido ante COLOMBIA. Y aquí es en donde debemos levantar la voz para señalar que… NO SE VALE EL “AMARILLISMO SACASANGRE”… Sin objetivo alguno, porque habría que ver el contexto en donde se pueden dar estos acontecimientos, de los que por cierto no hay testigos presenciales ni menos fotografías, pero suponiendo, sin conceder, que se hubiera dado la pachanga en cuestión, habría, insisto, que entender el contexto y esto es muy sencillo… LA CONCENTRACIÓN SE HABÍA ROTO… Justo al terminar el partido contra Colombia vino la cena en el hotel y de ahí “cada chango a su mecate”, cada quien para su casa, de haber sido más temprano seguramente alguno de ellos, o todos, hubieran tomado los aviones que los llevarán a sus ciudades o lugares de destino, pero eran aproximadamente las 12 de la noche, tomemos en cuenta los horarios, y los jugadores al romper la concentración se les permite ir a la habitación de sus esposas o novias, o con sus amigos o hermanos que ahí se encontraban, así es que aquí el escándalo se diluye. Si como dicen resulta que llegaron también en forma externa algunas invitadas para estar durante la pachanga, pues la verdad allá ellos, ya no había ningún compromiso futbolero y además esto se hizo en un salón privado, precisamente… PARA PROTEGER LA INTEGRIDAD FÍSICA DE LOS JUGADORES… La propia FEMEXFUT les pidió que no salieran, como era la costumbre, a restaurantes o bares de la ciudad, tomando en cuenta que son gente pública y la inseguridad que desafortunadamente vivimos, no sólo en Monterrey sino en cualquier otra parte de la República. Se utilizó aparentemente un salón del hotel -seguramente esto ya es una suposición mía- donde fue la cena en común, y de ahí cada quien que haga lo que quiera, son seres humanos como usted y como yo y tienen derecho a divertirse, si aparecieron excesos, pues entonces sí dependerá y habría que apelar…. AL PROFESIONALISMO DE CADA UNO… Los jugadores son los primeros que conocen sus límites y hasta donde pueden llegar, pero de ahí a que se les quiera satanizar, que se les quiera señalar, culpar y no sé cuántas estupideces más por el hecho de haber organizado de una cena o reunión a una “Pachanga”, la verdad está muy lejos de pensar que esto fue de una orgia para arriba, es triste y muy lamentable que haya quien se sume a este tipo de “escándalos” que es como tirar un escopetazo y a ver a quién le cae alguno de los petardos. Así las cosas pues, no estamos siendo, o yo en lo particular no estoy siendo el Abogado de ninguno de los jugadores, pero así como estoy seguro que ninguno de ellos es fraile franciscano o del convento de las Carmelitas descalzas, también estoy seguro que ninguno de ellos es un reventado por adelantado, simple y sencillamente porque su profesión les cobraría la factura rápidamente. Estoy con ellos y con el buen criterio, si esto hubiera ocurrido entre el partido de Ecuador y Colombia, en donde sí estaban concentrados, ahí sí, causa justificada que perseguir. Insisto, estoy seguro que el profesionalismo de cada uno de ellos les hace conocer sus propios límites y si no pongámosles una nana o un policía a cada uno… Así de fácil.     aldomuro@aol.com

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