Diamantes del gol

Cualquier gran aficionado al futbol, pensaría que lo ha visto casi todo. Las copas del mundo, la Champions, las eliminatorias de todas partes, los mejores goles, las jugadas históricas, los...

Cualquier gran aficionado al futbol, pensaría que lo ha visto casi todo. Las copas del mundo, la Champions, las eliminatorias de todas partes, los mejores goles, las jugadas históricas, los torneos locales; pero…

¿Alguna vez nos hemos puesto a pensar que el futbol puede volvernos libres? ¿Se pueden imaginar un Maradona de una sola pierna? ¿Podemos creer que existe un Lev Yashin con tan solo un brazo? ¿Quién dijo que para jugar futbol se necesitan 2 piernas? ¿Quién piensa que las mejores jugadas necesitan estar completas?

El futbol no tiene dueños ni límites. Porque es tan libre que cada quien lo interpreta como quiere y lo juega como puede. Por eso es grande, porque el no tener una pierna no quiere decir que vas a correr más lento o que no podrás driblar, ni fintar, ni hacer goles. Porque el tener ambos brazos no nos da la seguridad de abarcar cada centímetro de la portería, ni es un requisito indispensable para ser un jugador completo.

La historia comienza en Freetown, capital de Sierra Leona, uno de los países más pobres y miserables del mundo, donde tener dos brazos y dos piernas para vivir, ya es considerado como riqueza. Haciendo honor a su  nombre y origen (Freetown) como sinónimo de libertad, reunió cientos de hombres a quienes las brutales guerras civiles en sus países, las atrocidades de grupos rebeldes de guerrilleros, y la lucha por el control de los diamantes les ha cobrado factura física y moral.

Las selecciones de Angola, Liberia, Nigeria, Ghana y Sierra Leona jugaron la Copa Africana de Naciones de Futbol para Amputados. Los equipos son de 6 jugadores. Todos ellos cracks de una sola pierna y un porterazo de un solo brazo. Las reglas son las mismas, pero en caso de tocar el balón con las muletas, se marca falta y se cobra un tiro libre.

La meta en el papel fue calificar al Mundial de la especialidad en Turquía este año. Pero el verdadero triunfo va mucho mas allá de un torneo. La victoria para todos estos jugadores es que a través del futbol, pueden olvidarse por un instante del dolor que la crueldad y la ambición causaron en sus ilusiones de futbolistas y hombres libres.

Soñar, sentirse más vivos, alegres y libres son sus mejores jugadas. Mientras motivos económicos y políticos les han arrancado una parte de su cuerpo, un simple juego, que para el resto del mundo es una pasión, en su caso es una inyección de vida y fortaleza para seguir adelante.

Curiosamente, la semana pasada me tope con una cinta llamada Diamante de Sangre. El tema es muy fuerte, la violencia es muy  cruda, y el mensaje muy realista. Días después de verla, navegando por internet llegué a la Copa Africana para Amputados, precisamente en el país donde se desarrolla la historia. Ahora que he visto las dos películas, se cruzaron en mi mente las escenas de ambas tramas.

Todas esas historias de hombres y mujeres que vi sufrir en la película y cuyas vidas terminaban destrozadas en mayoría, son hoy esos jugadores que también pude ver sonriendo, bailando, estirándose, corriendo, y haciendo goles con una muleta a cada lado compitiendo, jugando futbol.

Por eso, amigos de mediotiempo.com, la próxima vez que escuchen esa frase tan trillada que suele decir que hemos visto en la cancha de juego a un futbolista muy completo, recuerde esta historia y entonces piense: en el gran partido de la vida, ¿quien de los dos jugadores es el más completo?

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