¿Y si se queda manco?

¿Quién no conoce esta expresión? En el mundo del futbol casi siempre la utilizamos para recordar aquél gol de Maradona en el Mundial de México 86. Aunque, la expresión suele recordarse casi...

¿Quién no conoce esta expresión? En el mundo del futbol casi siempre la utilizamos para recordar aquél gol de Maradona en el Mundial de México 86. Aunque, la expresión suele recordarse casi siempre que sucede algo inesperado en la vida diaria. Se nota la mano de Dios decimos, cuando observamos un paisaje natural que nos recuerda la grandeza de la creación.

Pero la verdad es que Maradona se adjudicó por encima del resto de la humanidad, los derechos exclusivos de esta frase desde hace muchos años, volviéndola parte de su carrera y de su vida. La mano de Dios parece acompañar a Diego en todo momento, quien en más de una ocasión ha regresado de situaciones críticas de las que no cualquier mortal hubiera podido salir.

En plena Semana Santa, la mano de Dios ha vuelto jugar a favor de Maradona quien ingresó nuevamente de emergencia en un hospital. No es la primera vez que este tipo de noticia da la vuelta al mundo y se vuelve portada de los periódicos y nota central de los programas deportivos.

Hipertensión, problemas respiratorios, apnea del sueño, miocardiopatía dilatada, diabetes y alteraciones de las funciones renales y hepáticas son apenas algunos de los males que sufre el crack. A los que debemos sumar prolongados estados depresivos, descompensaciones neuropsiquiátricas, peligrosas adicciones y un bypass gástrico que después de toda esta lista, resulta lo menos complicado.

"Esperamos que la Mano de Dios lo siga ayudando", han declarado los médicos que aseguran que el estado de salud de Maradona es muy favorable.

Sin embargo, pocos órganos son los que funcionan bien en el cuerpo de Maradona. Riñones, corazón, pulmones, hígado, páncreas, neuronas y estómago han sufrido un enorme desgaste que mantiene a su vida al filo de la hospitalización aún cuando el exceso haya sido menor como en esta última ocasión. Carne, pasta, vino, ron y un par de habanos le recordaron otra vez al mejor jugador del mundo, su enorme debilidad física.

Parece que lo único que no dejará de funcionar nunca en su organismo será la mano, lo que quiere decir que aquella frase de la Mano de Dios no fue un simple dicho que definió una jugada inolvidable. En verdad era una extremidad divina, los numerosos milagros clínicos de sus últimos años lo han comprobado. Maradona aún no le ha devuelto a Dios su mano izquierda y así es como parece haber sobre vivido... El problema será, que algún día se quede manco.

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