Guardado, vete de aquí

El tema de la semana se llama Andrés Guardado. No es casualidad que el PSV fiche un futbolista menor de 21 años. Incluso forma parte de su estrategia a mediano y largo plazo. Así llegó Romario,...

El tema de la semana se llama Andrés Guardado. No es casualidad que el PSV fiche un futbolista menor de 21 años. Incluso forma parte de su estrategia a mediano y largo plazo. Así llegó Romario, cuando apenas destacaba en la Selección Brasileña y el Vasco de Gama se negaba a venderlo rotundamente. Fue el equipo holandés, quien inició a Ronaldo en su largo andar europeo. Así es, el PSV Eindhoven se convierte no sólo en el primer equipo grande de muchos jóvenes con un inmenso futuro, en realidad es la entrada al mercado futbolístico más importante de todos.

Eindhoven es tierra de visionarios. De pioneros con gran perspectiva del futuro, de grandes investigadores y núcleo del desarrollo de históricos descubrimientos. Es de esas ciudades, cuya personalidad y reconocimiento en el último siglo ha sido gracias a una que es sede de una de las multinacionales más grandes del mundo.

Todo comenzó en 1891 con los hermanos Gerard y Anton Philips, que crearon una empresa para comercializar un objeto creado por ellos mismos y básico para el uso de la electricidad, los focos. Hablo de Philips, empresa con ventas promedio anuales de 30 mil millones de euros y una plantilla de 165,000 personas en 60 países del mundo.

El PSV Eindhoven pertenece a esta empresa. Y de la misma forma en que en sus laboratorios de investigación han tenido la inteligencia, capacidad y visión para  crear y revolucionar tendencias mundiales con productos innovadores como el cassete, el CD, el CD ROM, el video y el DVD; han tenido el olfato y la percepción para descubrir, forjar, moldear y desarrollar a jóvenes futbolistas y convertirlos en verdaderos cracks.

La estrategia central de este club, por extraño que parezca, no es ganar títulos ni acumular campeonatos. Basan su cultura en el progreso y el desarrollo sustentable de una comunidad en la cual están integrados. Su objetivo inmediato de sustentabilidad, se produce cuando compran barato y venden caro al resto de Europa. Han invertido en "scouteo" y técnicas de reclutamiento como nadie en el mundo y es así como 2 de las últimas grandes joyas brasileñas fueron propiedad holandesa antes de jugar para el Barcelona, Milan, Madrid o Inter.

Para entender mejor la filosofía del PSV Eindhoven, aquí cito parte de su filosofía destacada en cada una de las empresas que forman parte de esta inmensa trasnacional:

"Llevamos ya mucho tiempo integrando la prosperidad económica con la calidad medioambiental y la equidad social. La sustentabilidad forma parte de nuestro legado, de nuestros valores y de nuestro compromiso de mejorar la calidad de vida de las personas."

Con esto, podemos deducir que el objetivo central del club no es el económico. Es quizá este club holandés, el más rico del mundo, ya que hasta el momento ni General Electric, ni Coca Cola, ni Microsoft poseen un equipo de futbol en propiedad. Sin embargo, el club tiene la obligación de ser rentable por sí solo y evitar cualquier clase de subsidio. Cosa difícil de entender para los directivos del Atlas, quienes no vieron más allá cuando el gigante holandés les ofreció parte del negocio de Andrés Guardado, como pago por los derechos del jugador.

Porque finalmente, llenarle el ojo al PSV no es cualquier cosa, hace falta pasar exhaustivos filtros y visorias para que una decena de expertos holandeses en casi todas las materias, coincidan en que has cumplido los requisitos. Es muy común que los candidatos sean analizados no tan solo por sus cualidades técnicas o físicas, un completo y escrupuloso estudio mental, social, cultural y hasta moral, forma parte del expediente del jugador susceptible de ser fichado.

Después de todo esto, entendamos que Andrés Guardado al igual que Carlos Salcido, no jugará tan solo en un club europeo más. Este fichaje significa la puerta de entrada al futbol más desarrollado del planeta. El PSV Eindhoven es una especie de universidad de futbol pero de magnitudes gigantescas, graduarte como titular en este equipo a los 22 años de edad y mantener buenas calificaciones durante 3 o 4 años, garantiza un contrato posterior con los mejores equipos del mundo que puede oscilar entre los 20, 30 ó 40 millones de euros, dependiendo la calidad del futbolista.

Es difícil de entender como el Atlas dejó escapar tal negocio a largo plazo cuando el PSV le ofrecía quedarse con el 50 por ciento de la carta del jugador. Sabiendo que si Guardado da resultados en Holanda, entonces su valor se multiplicaría por 5 y hasta por 7 veces. Creo que esta es la gran diferencia entre pensar a corto y a largo plazo, y específicamente también es la diferencia entre el futbol mexicano y el futbol europeo. No se trata de ganar, sino de crecer.

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