El ángel azul

Inglaterra está triste. El pasado 22 de Agosto en un suburbio de Liverpool, tres niños volvían a casa después de su entrenamiento de futbol. Cuando atravesaban el estacionamiento de un pub...

Inglaterra está triste. El pasado 22 de Agosto en un suburbio de Liverpool, tres niños volvían a casa después de su entrenamiento de futbol. Cuando atravesaban el estacionamiento de un pub (clásico bar inglés), un grupo de adolescentes en bicicleta armados  les disparó. Una de las balas alcanzó el cuello de Rhys Jones. Un niño de 11 años que murió poco después, enfundado en una camiseta del Everton, su equipo favorito. Tres días más tarde, durante el juego entre el Everton y el Blackburn de la Liga Premier, se rindió tributo a Rhys en la cancha del Goodison Park ante 40 mil aficionados.

Pero ningún homenaje regresará la vida al niño, es por eso que quise traducir textual, la carta que su padre escribió hace un par de días. En ella, encuentra resignación y consuelo gracias al futbol que según el padre, hoy abraza al hijo desde le cielo.

Hoy, Dios quería un partido de futbol,

Quería jugarlo en el cielo,

Primero necesitaba jugadores;

Y seleccionó a los primeros once:

George Best, el grandote Brian Labone

El legendario Dixie Dean

Alan Ball y Bobby Moore

Todos ellos entraron al equipo.

Le faltaba un jugador,

Alguien que fuera rápido,

Y desde arriba miró

Y vió a Rhys listo en su uniforme.

Entonces Rhys fue llevado al cielo,

Dios lo tomó de la mano,

Para que jugara el juego que tanto amaba.

Donde se prohíbe el patrocinio

Y no se puede hacer trampa,

Dios es el árbitro,

No hay mega sueldos,

Y las transferencias son gratuitas,

Los partidos se transmiten en vivo en la tele,

No tienes que pagar suscripción,

Los jugadores están siempre de pie,

Pues nadie finge faltas (ni se echan clavados)

Ahora Rhys juega feliz,

Para su afición que son los ángeles,

Y cada vez que anota un gol,

Todos gritan su nombre.

Diviértete mi pequeño de la camiseta azul,

Estás a salvo al cuidado de Dios,

Hasta que llegue la hora de ponerme mis tacos

Y reunirme contigo allá arriba.

Dios bendiga a RhysCon amor, Mamá Papá y Owen.

Después de leer y entender lo sucedido, lo único que queda por decir es "God Save the Kid".

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