El otro Mundial

Hace una semana se inauguró el Campeonato Mundial de Rugby 2007 en Francia. En algunas sedes paralelas a las del Mundial de Francia 98 y con asistencias y audiencias incluso superiores en algunos...

Hace una semana se inauguró el Campeonato Mundial de Rugby 2007 en Francia. En algunas sedes paralelas a las del Mundial de Francia 98 y con asistencias y audiencias incluso superiores en algunos casos.

Se ha vuelto un gran espectáculo estos días, ver las imágenes y videos de los partidos de la Copa del Mundo. Y resulta curioso ver como mientras una parte del planeta se vuelve loca con este deporte, a la otra le vale. Es mas, ni siquiera lo entiende. Sin embargo, después del futbol, es el deporte con más millones de aficionados en el mundo. Más que el béisbol, el básquetbol, y el futbol americano. Veinte países disputan el título de una herencia que los ingleses esparcieron por el mundo hace años.

Aunque en esa disputa imperialista,  precisamente los  franceses, antes de que fueran Campeones del Mundo de Futbol, el rugby era para ellos el deporte número uno. Ahora ya están más parejos, pero la verdad es que el rugby es mucho más tradicional que el futbol en ese país, como en muchos otros. Tan sólo la magia de Platini y Zidane han logrado eclipsar la pasión que sienten por este deporte.

Como buenos creadores del rugby, los ingleses lo han jugado en Oxford y Cambridge desde hace años, naciendo en estas grandes tribus académicas la gran pasión y rivalidad que fue fraguando su esencia. El rugby representa uno de los emblemas del imperio británico de toda la vida.

Fueron los ingleses los que llevaron este deporte a sus colonias para integrar a la gente y darle identidad a partir de la pertenencia a unos colores. Al mismo tiempo, representaba para las colonias una oportunidad de ganarle en algo a los ingleses sin la necesidad de derramar sangre ni pelear contra ellos.

No vayamos muy lejos, en Argentina el rugby es la otra pasión después del futbol. Sólo un partido de la albiceleste y un partido de los Pumas (Selección Argentina de Rugby) son capaces de paralizar a todo el país, como sucedió hace 8 días cuando en pleno Saint Dennis, derrotaron a los galos en la inauguración de su campeonato.

La hazaña ha sido elevada en la Argentina a grado histórico. En América, sólo ellos, los norteamericanos y los canadienses quienes más lo practican por la influencia inglesa en su territorio.

Pero más allá de la estrategia, la rudeza, lo violento y brusco que tiene este deporte, por increíble que parezca, hay momentos de sensibilidad y nobleza.

Me refiero a un equipo, que sobresale, no sólo por ser el mejor del mundo; sino porque sus jugadores recurren a lo más puro de su estirpe para cargarse de fuerza, valor y coraje antes de cada partido.

Seguro que los ha visto, son los All Blacks de Nueva Zelanda, que previo a sus juegos hacen una demostración del "Haka", danza ancestral maorí, primeros habitantes de ese país. El "Haka" es un baile en el que todo el cuerpo debe hablar y expresar algo. Es una combinación única de movimientos, golpeo de los pies en el suelo, fuertes palmadas en distintas partes, y cantos que expresan el coraje de los guerreros que  lo practicaban para intimidar al enemigo antes de un combate.

Los All Blacks y su "Haka" se han ganado el respeto del rugby mundial a grado tal, que siempre el rival en turno observa atento y con seriedad el ritual, sosteniéndoles con fortaleza la  mirada firme en señal de aceptación del desafío al combate.

Los All Blacks son un ejemplo. Nos enseñan que en el deporte no sólo se trata de competir sino también de compartir. Han ayudado a que el resto del mundo conozca este elemento de la cultura maorí. Durante años, la danza que ejecutaban era conocida como "Ka Mate", que en español sería así:

¡Muero! ¡Muero! ¡Vivo! ¡Vivo!¡Muero! ¡Muero! ¡Vivo! ¡Vivo!Este es el hombre peludo (valiente, en la cultura maorí)Que trajo el sol y lo hizo brillar de nuevoUn paso, otro pasoUn paso, otro paso¡El Sol brilla!

Sin embargo, desde el 2005, asesorados por un experto en cultura maorí, los All Blacks introdujeron una nueva danza, más agresiva conocida como "Kapa o pango" en la que al final hacen un gesto de cortar el cuello al rival. El canto hace referencia directamente al equipo de rugby.

All Blacks, dejadme fundirme en un sólo ser con la tierraEsta es mi tierra, que vibra¡Es mi hora! ¡Mi momento!Esto nos define como All Blacks¡Es mi hora! ¡Mi momento!Nuestro dominio,Nuestra supremacía triunfará.Y llegará a lo más alto.¡Helecho Plateado! ¡All Blacks!¡Helecho Plateado! ¡All Blacks!

Es así como el deporte una vez más no demuestra que su evolución, depende de la integración cultural de quien lo practica. Es por eso que hoy los brasileños, son los mejores representantes de un juego que inventaron los ingleses. Lo mismo sucede con los neozelandeses cuyo Capitán de rugby, es más conocido que su Primer Ministro y sus All Blaks, llevan el sello maorí por todo el mundo.

Opina de esta columna aquí.

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas