Deunited Kingdom

El miércoles pasado fuimos testigos de uno de los grandes fracasos de una nación en los últimos años.

El miércoles pasado fuimos testigos de uno de los grandes fracasos de una nación en los últimos años.

Ni Dios, ni la Reina, ni el mítico Wembley, ni David Beckham pudieron salvar a Inglaterra. Desde 1988 había tenido una participación continua en la Eurocopa.

Desde el 21 de Noviembre, el futbol inglés se ha convertido en tema de análisis, discusión y preocupación nacional. El sentirse inventores del deporte del mundo, los ha llevado a considerarse buenos practicantes de él y situaciones como la  eliminación ante Croacia, han golpeado fuerte su orgullo y levantado muchas dudas.

Por lo pronto, estudiosos del futbol en ese país, parecen haber detectado uno de los problemas principales. Inglaterra podrá ser sede de la Liga Premier, quizá la mejor competición de clubes en el mundo, pero la mitad de los jugadores que aparecen en el campo cada fin de semana no son ni británicos ni irlandeses. Es más, en una ronda reciente de Champions League, había apenas 10 jugadores ingleses en contraste con los más de 50 brasileños, y alrededor de 30 de Francia, Italia y España. Había también más argentinos, alemanes, rumanos, turcos, checos, serbios y holandeses que ingleses.

Algunos piensan, como sucede en México, que el libre flujo de jugadores extranjeros en el mercado, es la causa de la ausencia del talento local. Pero esto no explica por qué, países con el mismo modelo prosperan. En el caso de Inglaterra, comprar jugadores extranjeros ha resultado mucho más barato, además de que por lo general, cumplen con el estándar deseado por los clubes. Eso sí, se han dado cuenta de que ese no es el problema principal, porque cuando había menos extranjeros en la liga inglesa, la Selección Nacional no era mejor.

El problema es que el país que organizó el futbol por primera vez, no ha sabido organizar ni desarrollar a sus categorías inferiores.

De la misma manera en que los equipos ingleses no tienen la obligación de alinear a jugadores de su propia nacionalidad, se vuelven escasos los incentivos para desarrollar talento hecho en casa.

Antes, las escuelas se encargaban de entrenar y brindar las bases del futbol a los niños, pero después Asociación de Futbol asignó esa labor a los equipos profesionales.

Otro tema al que le atribuyen el fracaso de sus futbolistas es a las pocas horas de entrenamiento. En una academia de futbol típica inglesa, los niños entrenan entre 2 y 3 veces por semana a diferencia del resto del continente europeo en donde se practica por lo menos 5 veces por semana. Expertos calculan que un jugador europeo entre los 12  y 16 años, entrena el doble de horas que un jugador inglés. Y mientras que el inglés pasa más  tiempo jugando partidos, el jugador europeo pule y perfecciona su técnica.

Francia es un gran ejemplo con la creación de la Academia Clairefontaine por parte de la Federación Francesa de Futbol en 1976. De este centro de formación han salido algunos de los mejores jugadores del mundo como Thierry Henry, Louis Saha, William Gallas y Nicolas Anelka. A Clairefontaine llegan desde muy jóvenes los mejores prospectos del país para entrenar y desarrollar su habilidad técnica, recibiendo al mismo tiempo una educación integral.

Sin duda alguna, el proyecto francés ha sido a largo plazo. Cosa que es imposible de ver en nuestro país. Los franceses no calificaron al Mundial del 90 ni del 94. Pero en 1998 fueron Campeones del Mundo y dos años después de Europa. El año pasado llegaron a la Final del Mundial.

Desde hace tiempo Inglaterra aspira a tener su propio Clairefontaine. Sin embargo, el dinero  que en teoría debería de ser asignado para su creación y construcción,  se ha gastado en  el desarrollo y modernización de estadios y complejos deportivos.

La Gran Bretaña ha utilizado su poderío económico en el desarrollo de una  imponente infraestructura. La costosa remodelación del estadio de Wembley y los más de 18.5 billones de dólares que se han gastado para albergar los próximos Juegos Olímpicos del 2012, demuestran que  se han inclinado en demostrar al resto del mundo su poder y fortaleza material, olvidado invertir en su gente, en sus deportistas.

Además, por si se nos olvidaba, la Selección Inglesa únicamente ha llegado a una Final de un torneo oficial en su historia, fue en el Mundial que se celebró precisamente en ese país y del que fue Campeón. De ahí en adelante, no han vuelto a ganar nada como Selección.

Algunos relacionan esto con un fenómeno más grande, al que llaman el "Efecto Wimbledon", porque algo similar les ha ocurrido con el tenis. La Asociación de Tenis inglesa, el organismo más rico del mundo en el deporte blanco, alberga el torneo de mayor prestigio en el año, Wimbledon, y ningún tenista  británico ha salido campeón en 30 años.

Volvemos a lo mismo. ¿De qué te sirve tener el mejor estadio del mundo o ser anfitrión del torneo de mayor abolengo si no tienes atletas para competir y ganar? Debe de ser frustrante.

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