Un mundo feliz

Hace casi 80 años, el escritor inglés Aldous Huxley imaginó a una sociedad que utilizaría a la genética y el clonaje para el condicionamiento y el control de los individuos.

Hace casi 80 años, el escritor inglés Aldous Huxley imaginó a una sociedad que utilizaría a la genética y el clonaje para el condicionamiento y el control de los individuos.

¿Se imagina que en unos años mediante procesos químicos pudiéramos saber quién va a ser el próximo Pelé, o el Maradona 2, o la continuación de Zidane, o el rompe-récords de Michael Phelps?

Un equipo de futbol cuyo nombre no fue revelado por razones de seguridad, buscó a un importante científico del deporte con el fin de aplicar los últimos desarrollos de la genética a sus jugadores. Este es el primer caso conocido en el que el futbol se ha mostrado interesado en la genética  con el firme objetivo de conseguir una ventaja deportiva.

El equipo de futbol pretendía, a través de un examen genético, distinguir a los jugadores más veloces, y esperaban confirmar si es que los jugadores que nacieron con el gen ACTN3 (gen común en los corredores de primera categoría) son realmente los más rápidos del mundo.

Sin embargo, la intención del club de utilizar los resultados de estas pruebas para elegir jugadores va en contra opone a los estatutos de la WADA (Agencia Mundial Antidopaje), que en el 2005 estipuló que el uso de información genética para elegir o discriminar a los atletas, debía impedirse.

Y es que, el poder conocer los límites de la capacidad física en el deporte tiene ventajas, como el desarrollo de tratamientos para enfermedades cardiovasculares e inclusive el cáncer. También, las pruebas genéticas pueden utilizarse para detectar riesgos de salud en el deporte, se podrá conocer quienes tienen problemas con la presión, el colesterol, o la glucosa, así como la detección del gen que está relacionado a la muerte súbita.

Pero, a su vez tienen desventajas y peligros.

Con el tiempo, las pruebas pueden ser relacionadas con enfermedades. Por ejemplo, un gen de crecimiento muscular puede ser vinculado al desarrollo del cáncer. Además, quizá no toda la gente quiera saber, mientras es joven, que tienen altas posibilidades de tener cáncer o una enfermedad del corazón en unos años.

Otro punto en contra es que los exámenes genéticos de rendimiento pueden ser realizados hasta antes de nacer, y esto podría derivar a la decisión de abortar solamente porque el niño no tienen potencial atlético.

Y es por eso que los científicos están preocupados, ya que creen que esto puede acabar con la idea de que "el deporte es para todos", mensaje que durante años los encargados y promotores de la salud, y también las grandes firmas de artículos deportivos, han intentado inculcar a toda la gente en el mundo.

Las pruebas genéticas podrán ser utilizadas para detectar doping genético, que augura ser la gran amenaza para los Juegos Olímpicos del 2012, y para mostrar que los que den positivo son por el resultado de la mutación genética en un atleta.

Por lo pronto, hoy en día quién busque aplicar estas pruebas, se estaría metiendo en un problema ético pero sobre todo legal.

Solamente en Australia existen compañías que  ya ofrecen el servicio para localizar el gen ACTN3, que como decíamos, está ligado a la velocidad y al rendimiento. Aún no se sabe si el equipo de futbol del que hablábamos en un principio hizo el procedimiento allá.

Las investigaciones y avances científicos, aún no han llegado al punto en el que puedan identificar un futuro campeón olímpico, o al sucesor de Pelé, o al Maradona 2, pero créanme, no están lejos de hacerlo.

Además de gran escritor, Huxley fue un gran visionario.

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