El otro Diego

En tiempos en los que su Selección de Futbol no gana títulos mundiales, y Messi ha arrastrado lesiones, los argentinos han puesto atención a otro deporte en el que también se anotan goles, y...

En tiempos en los que su Selección de Futbol no gana títulos mundiales, y Messi ha arrastrado lesiones, los argentinos han puesto atención a otro deporte en el que también se anotan goles, y tienen cracks.

Lo confirmaron durante el Mundial del año pasado en París,  en donde los Pumas lograron paralizar al país de la misma forma que lo hace la albiceleste cuando juega una Copa del Mundo; y los que estuvieron en el estadio, fueron hipnotizados por las hazañas de un joven al que simplemente prefirieron corear "Marradoooo Marradoooooo".

Aficionados y prensa  quedaron sorprendidos y dijeron haber visto a un "Maradona" en la cancha, que corría, se escurría, dribleaba, gambeteaba, e incluso anotaba goles con la mano tal y como Diego. Además le pegaba extraordinariamente con la zurda y utilizaba el "10" en la espalda. Pero, la única diferencia era que lo hacía con un balón diferente que no era redondo si no ovalado.

Similar a otros deportistas, Juan Martín Hernández empezó a jugar rugby desde chico, y siempre era el más pequeño del equipo porque sus aptitudes habían hecho que lo adelantaran un año.

Gracias a su tío, el exfutbolista Patricio Hernández, tuvo ofertas y posibilidades de jugar en un equipo de futbol de Primera División, sin embargo, en contra del 99 por ciento de los argentinos que quieren o hubieran deseado ser futbolistas, Hernández prefirió el rugby.

Hoy, mientras las selecciones de futbol de todo  mundo se enfrentan en busca de un boleto para el Mundial de Sudáfrica, en Europa arranca uno de los torneos más prestigiosos en el deporte, la Heineken Cup, o la Copa Europea de Rugby, en la que compiten clubes, regiones y franquicias de Francia, Inglaterra, Irlanda, Escocia, Gales e Italia. Una especie de Copa UEFA.

Juan Martín llega a este torneo como la sensación en este deporte y buscará ganar la Copa con su equipo, el Stade Francais.

Al finalizar la Copa Mundial en el aeropuerto de Charles de Gaulle, Juan Martín recibió una llamada en su celular. Al contestar escuchó una voz que decía "habla Diego Mardona".

Juan pensó que alguien le estaba jugando una broma, pero la voz insistió hasta que le creyó. Conversaron un rato y después, Diego lo felicitó por lo que había logrado, sobre todo por el gol que anotó de zurda. Juan prefirió evitar contarle que tenía más potencia con la derecha.

Al colgar se quedó mudo durante algunos minutos. Hablar con él había sido absolutamente increíble.

Hasta hoy, cuando recuerda la llamada sigue sin poder creerlo, y cada que lo comparan con el astro argentino, Hernández asegura que es una falta de respeto para Maradona.

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