Regreso a casa

Después de la conferencia de prensa, de posar para las cámaras con la camiseta en las manos, y finalmente ponérsela sobre la camisa blanca de vestir que combinó con un traje negro, se dio cuenta...

Después de la conferencia de prensa, de posar para las cámaras con la camiseta en las manos, y finalmente ponérsela sobre la camisa blanca de vestir que combinó con un traje negro, se dio cuenta de que, a pesar de que no era la primera blanca con el número 9 con la que se paraba ante los medios de comunicación,  esta vez tuvo una sensación diferente a las pasadas cinco presentaciones que había vivido en su carrera. Ahora su rostro luce redondeado, y la ortodoncia ha hecho que su pelo llame más la atención que sus dientes. Las arrugas en el contorno de sus ojos marcan cada uno de los millones de flashes de las cámaras que lo han seguido durante todos estos años. Ha madurado.Acompañado de los cánticos de seis mil personas, caminó hacia la mitad de la cancha y entre serpentinas moradas, blancas y negras, y dos esculturas brasileñas, recibió la bienvenida al Corinthians. Pese a que las tribunas estaban teñidas de negro por el color de los globos que sostenían los aficionados, él pensó y más tarde declaró:  "aún no estoy muerto para el mundo del balón".Ronaldo ha vuelto a casa, lugar del que ha estado ausente la segunda mitad de su vida. De ahí de donde se fue muy joven, con la cabeza rapada, un par de dientes frontales que destacaban más que cualquier otra parte de su cuerpo, y con premoniciones de crack.Por fin está de regreso en Brasil, uno de los pueblos más nacionalistas y orgullosos de sí mismos, porque es bien sabido que todo futbolista brasileño que juega en el extranjero, sueña con volver a su ciudad natal con su familia tras el retiro.Por ahí dicen que la afición del Flamengo, el club de su corazón, lo acusa de traidor, a lo que él ha contestado que lo siente pero, que tiene que llevar el pan a su casa. Parece que eso ha bastado para que no lo digan más. Y es que si hay alguien que tenga el corazón frío y sea capaz de hacer a un lado sentimentalismos para enfundarse camisetas es precisamente Ronaldo, ya que es el único futbolista de la historia que ha jugado dos de los clásicos más importantes en el mundo, el Real Madrid-Barcelona y el Milán-Inter vistiendo las 4 camisetas.

Así que, a uno de los grandes delanteros en la historia del futbol mundial le han vuelto a dar una oportunidad para jugar. Ese fenómeno que enseñó a esta generación que el futbol se podía jugar de una manera alegre y sonriendo, y dio la pauta para que otros lo hicieran.

Porque aunque en las canchas suma muchos años, y para el futbol ya es viejo, apenas es un joven de 32 años.

Y sí, es evidente que las constantes lesiones han sido un fantasma que ha acompañado Ronaldo casi toda su trayectoria, pero, el futbol se niega a que deje las canchas, y quizá en los próximos meses, si los resultados se dan, podríamos verlo en México jugar ante algún equipo de aquí dentro de los torneos sudamericanos.Opina de esta columna aquí.

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