El muy muy

Al fichaje de Kaká no le permitieron estar ni 24 horas en los reflectores porque, por obvias razones, el de Cristiano se robó toda la atención.

Al fichaje de Kaká no le permitieron estar ni 24 horas en los reflectores porque, por obvias razones, el de Cristiano se robó toda la atención.

Millones más, millones menos, una vez más el Real Madrid demostró que nadie se le puede resistir y que le llega al precio al futbolista que quiera.

Así como resultaba contrastante imaginar a Zidane y a Beckham dentro de un mismo vestidor, lo mismo pasa con Kaká y Cristiano Ronaldo.

Opuestos por naturaleza. El primero conocido como el “crack que no se formó en las favelas”, un chico afortunado, proveniente de una familia acomodada que recibió educación conservadora desde pequeño. Atípico futbolista que nunca se ha visto envuelto en líos, no asiste a fiestas, ni se le ha relacionado con diferentes mujeres. Kaká se casó hace 5 años con su primera y única novia, a quien hasta hoy le ha sido fiel. Jamás se le verá solo en las discotecas ni fiestas, y siempre viaja con una Biblia bajo el brazo. Es decir, es mucho más cristiano que Cristiano.

En la cancha pocas veces ha explotado y perdido la cabeza. Por lo general es tranquilo y respetuoso hasta con los árbitros. Un jugador humilde y fiel a los clubes que ha jugado.

Y del otro lado, la encarnación pura del metrosexualismo. Poseedor de la maldad de la que carece Beckham. Uno de los futbolistas más técnicos del planeta, que se quiere y se celebra a sí mismo. Un auténtico narcisista, admirador de su propio reflejo, acostumbrado a que sus compañeros de equipo jueguen para él.

La historia de Cristiano Ronaldo se adapta más al estereotipo del futbolista con origen humilde. Creció en una pequeña casa con techos de lámina y no tuvo acceso a la educación.

Cristiano ha aprovechado cada minuto de su fama y éxito. Anfitrión de glamorosas fiestas, protagonista de escándalos sexuales quién además ha sido demandado por prostitutas que han obtenido millones de dólares por la venta de las fotos de sus fiestas.

A diferencia de Kaká, Cristiano aún no ha encontrado al “amor de su vida”, sin embargo se le ha vinculado con varias mujeres, y últimamente la imagen de él acompañado de Paris Hilton ha vendido más en estos días que la pareja Beckham.

Y quizá el titular de una columna en un diario deportivo en Inglaterra lo describe a la perfección, “el ego ha encontrado un lugar al que finalmente podrá llamarle su hogar.”

Así que, en un par de semanas veremos a Kaká y a Cristiano Ronaldo juntos en su presentación con el Madrid. Dos jóvenes que por lo menos de inicio podrán entenderse, ya que lo único que tienen en común además del equipo es el idioma.

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas