Luto en los Pumas

Seguramente hoy sería más fácil escribir sobre los temas de moda.

Seguramente hoy sería más fácil escribir sobre los temas de moda.

Sobran asuntos como el título del Pachuca, la decisión del goleo individual, el drama del descenso, la Selección Panamericana o muchas cosas más.

Pero permítanme por esta ocasión dedicar estas líneas a un hombre importante y fundamental para el crecimiento de la organización Puma: el Ingeniero Gilberto Borja Navarrete quien murió hace unos días enmedio de la casi indiferencia de los medios deportivos.

Y puedo presumir de haberlo conocido cuando hace poco mas de 3 décadas llego junto con los ingenieros Bernardo Quintana y Guillermo Aguilar Álvarez para hacerse cargo del famoso patronato de egresados que dieron forma al Club Universidad Nacional A.C.

El Ing. Borja (hermano de Raúl), murió a los 77 años y fue Presidente de ICA, Director de Nafinsa y merecedor de la medalla Belisario Domínguez que otorga el Senado de la República y el Premio Nacional de Ingeniería, entre muchos otros méritos.

Y aquí podría agregar su participación en infinidad de obras públicas, carreteras, puentes, aeropuertos, líneas férreas, presas, plantas hidroeléctricas, drenajes, el metro y muchas más.

Pero trataré de contarles más sobre el futbol y sus Pumas.

Ahí estuvo, desde los años sesentas como egresado universitario y siempre cerca de las decisiones importantes hasta que oficialmente el Rector Guillermo Soberón le entregó la responsabilidad administrativa en 1974.

Desde ahí y de manera discreta era quien opinaba, sugería, proponía, discutía y también aportaba los fondos que permitían contratar a jugadores que como Cabinho ganaban más que muchos académicos de la UNAM.

Eso si, cuando había pérdidas en el equipo, el Patronato absorbía por completo la deuda, pero sí había ganancias, todo iba a las arcas de la Máxima Casa de Estudios de México.

Nunca faltó a las citas importantes, a los títulos de Copa y Campeón de Campeones en el 75, a las finales de Liga en 77, 81 y 91, al duelo decisivo de la Interamericana en el 81 y también lo vi en el dorado 2004.

Gran anfitrión de comidas donde reconocía a sus jugadores y abrazaba a Bora, Mejía Barón, Velarde, Hugo y "Tuca", donde platicaba de futbol, de política, de toros o de cualquier otro asunto.

Charlas que muchas veces eran interrumpidas por un asistente que se acercaba y le decía: "Ingeniero le llama el Presidente" ¡Sí, el mismísimo Presidente de la República en turno que con frecuencia lo buscaba para pedir algún consejo! Y no me olvido tampoco de una anécdota que viví en 1990... Resulta que dados los comentarios adversos al "sistema futbolístico y los intereses que lo rodeaban", la cadena IMEVISION no tenía derechos para transmitir el Mundial de Italia y a sólo 3 meses del evento solo una gran "palanca" podría desatorar el asunto... y así fue como en una comida con José Ramón Fernández, Raúl Orvañanos, Carlos Albert, Francisco Javier González y un servidor en el comedor de la Dirección de ICA, el tema le fue planteado esperando ayuda.

A los 3 días, y aunque bajo algunas condiciones ventajosas para Televisa, el permiso para compartir la señal se había logrado. Los hilos movidos por Gilberto Borja fueron la clave.

Y como ésta mil historias que cada quien tendrá de un hombre que también dedicó gran parte de su vida a la filantropía y auxilio materializado hacia la gente que más lo necesitaba.

Mucho más podría agregar sobre la vida de un artífice para los Pumas como lo fue él, pero me conformo con que algunos jóvenes lectores de MEDIO TIEMPO sepan que gracias a impulsores como Gilberto Borja, las instituciones son lo que hoy conocemos.

Ya la próxima semana prometo regresar a los temas futboleros.

Hoy ofrezco disculpas a los que esperaban otra cosa en mi colaboración de los viernes, pero los Pumas... estamos de luto.

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