¿A tiempo de corregir?

Imagina que contratas a un Arquitecto para hacer tu casa. Es un hombre con fama que seguro te va a construir exactamente lo que tu siempre soñaste. La obra durará 4 años y tú le depositas toda la...

Imagina que contratas a un Arquitecto para hacer tu casa. Es un hombre con fama que seguro te va a construir exactamente lo que tu siempre soñaste. La obra durará 4 años y tú le depositas toda la confianza.

Pero resulta que tienes otras tareas y entonces lo dejas trabajar solo, sin supervisión y depositándole el dinero que te pide pues seguro que no te fallará.

De pronto, a la mitad del tiempo pactado te asomas a la construcción y te das cuenta que las cosas no andan bien. La entrada parece bonita, pero los primeros cuartos no son lo que querías, la cocina la puso en otro lugar, el jardín desapareció pues agrando la cochera y los planos originales ya no son iguales a los que prometió.

Después del coraje… ¿Qué haces?

Las opciones que se te presentan no son muchas ¿lo dejas que termine y ahora estarás mas cerca para arreglar lo que se pueda?, ¿lo corres y tiras a la basura su proyecto? ¿buscas otro Arquitecto?, ¿le bajas el sueldo y le pones asesores para que al menos lo que falta por construir le quede mejor?

Si tienes mucho dinero lo lógico es que incluso terminarás derribando todo, cambiando personal y volviendo a hacer lo que no te gustó.

Obviamente el ejemplo anterior quiero trasladarlo al famoso tema de nuestra Selección Nacional y el proceso con Hugo Sánchez.

El mismo Arquitecto que está a punto de llegar al paredón para que el 31 de marzo sus jefes le digan si sigue o se va.

Su obra no va bien, hay errores y pérdidas irreparables como la del boleto olímpico o la eliminación de la Confederaciones luego de perder la Copa de Oro. Eso ya no se puede recuperar.

¿Qué queda entonces?... Buscar que la calificación a Sudáfrica no se complique, que se juegue cada vez mejor, que se aproveche a los mexicanos con experiencia europea, que de salida a la nueva generación triunfadora y que se mejore el papel hecho en Copas del Mundo.

Y aquí la pregunta clave… ¿Es Hugo el Arquitecto que puede corregir lo que hasta ahora no se cumplió?, ¿hay que tirar el tiempo invertido en él, olvidándonos de lo malo, rescatando lo bueno y apoyándolo para que el más importante de sus objetivos se logre?, ¿acaso se le ha perdido la confianza y no queda mas que correrlo o en todo caso dejarlo pero con mayor supervisión y ayudarlo en la áreas que flaquea?, ¿o de plano comenzar de cero la segunda mitad de la obra y contratar a otro técnico que cambie radicalmente las formas de trabajo y se comprometa a mejorar?

Si se da este último escenario prepárense para escuchar las trilladas frases… "pondré todo mi esfuerzo", "sólo prometo trabajo", "ojalá me alcance el tiempo", "necesitaré el apoyo" y la clásica de "pido paciencia pues será hasta el Mundial cuando podrán calificar mi labor" ¡Esas ya nos las sabemos hasta el cansancio!

El caso es que la hora de la verdad se acerca para la Federación Mexicana de Futbol.

La obra que le encargaron a Hugo ya tiene grietas, algunos albañiles tampoco le han ayudado mucho y hoy en día, parece que sólo se ve lo malo y nadie le valora lo rescatable (como por ejemplo el caso de Nery Castillo que apareció como realidad gracias a su proceso, el triunfo ante Brasil en Venezuela, la rectificación en torno a los naturalizados o la sugerencia para jugar en provincia) aunque como suele ocurrir cuando hay crisis, lo bueno parece que no existe.

A unas horas de saber lo que sucederá el lunes , observo el material humano que Hugo ha manejado, la mínima dificultad que en apariencia se tenía de los rivales, las competencias perdidas, los torneos a los que ya no se acudirá o los resultados entregados hasta el momento y supongo que tiene muy pocos argumentos para defenderse.

Muchos han perdido la confianza en él y se nota que les preocupa el asunto mas importante: la calificación a Sudáfrica y el papel que se haga en el evento.

Es mas, hay quienes ya ponen en duda que si no se mejora se pueda conseguir el boleto, lo que sería el colmo de los colmos.

Pero estoy seguro que cualquiera que sea su decisión, nuestros directivos quedarán como el cohetero…si dejan a Hugo no se la acabarán como cómplices de un posible hundimiento y si lo quitan serán criticados al nombrar (sea quien sea)  al hombre que elijan.

Esa historia ya nos la sabemos.

¡Caray… y pensar que todo esto sucedió por caer ante Guatemala en Carson y la bola de nieve que le siguió!

Por lo pronto la casa en construcción tiene sellos y nadie puede entrar pues nadie sabe lo que va a pasar con ella.

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