El futbol del futuro

Si de innovación, avances, despliegue y recursos tecnológicos se trata, las transmisiones de futbol que hace la televisión mexicana podrían ganar la Copa del Mundo...

De una cosa no tengo duda. Si de innovación, avances, despliegue y recursos tecnológicos se trata, las transmisiones de futbol que hace la televisión mexicana podrían ganar la Copa del Mundo y pasarle por encima al país que me pongan. Porque una cosa es que no nos guste que a media jugada se nos aparezcan logotipos, cintillos, muñequitos, animaciones, letreros y otras "super imposiciones" y otra el que todos esos espacios han surgido como resultado de grandes inversiones que hacen las televisoras en aras de ofrecer a sus anunciantes elementos que hagan diferencia y llamen la atención. Y todavía me acuerdo cuando me platicaban que los rollos con película de los partidos en el Mundial de Chile 1962 se mandaban por avión para ser transmitidos en nuestro país un día después en blanco y negro cuando obviamente ya se conocía el resultado del encuentro. Tiempo más tarde se hablaba de los primeros satélites y del famoso "pájaro madrugador" que permitía recibir la señal sin mayores elementos en su producción que una tardía repetición "instantánea" o tal vez algunas letras hechas con máquina de escribir antigua (mayúsculas casi siempre) sometidas a un proceso de conversión para verlas aparecer en color blanco encima de la imagen de algún partido. Pero nada más. Luego llegó el color, la variedad de tomas y los elementos gráficos, dando variedad en el estilo de las tipografías, escudos y mensajes comerciales, hasta que de pronto en los 80's la tecnología auténticamente se desató y nos mostró cosas verdaderamente sorprendentes. Y les aclaro que todos estos apuntes los hago desde mi balcón de televidente basado únicamente en las sensaciones y experiencias que los chavos de aquel entonces veíamos sorprendidos. ¿Cómo olvidar cuando la "toma águila" en el Estadio Azteca era un lujo pues se ponía un lente justo al centro de la cancha colgado de un largo cable que sostenía el aparato o aquellas primeras "grúas" detrás de las porterías que permitían ángulos hasta entonces desconocidos? Más tarde vinieron los rieles a los costados del campo para seguir a los veloces extremos en su carrera, las cámaras a nivel de cancha, otras dentro de las cabañas, las que daban el detalle en "lo que usted no vio" y ni que decir de las primeras escenas "virtuales" donde los comentaristas auténticamente se metían a la jugada animada con figuras que simulaban a los protagonistas y que a los chavitos de hoy les parecerían obsoletas pero hace apenas unos años constituían la gran novedad. Recientemente surgieron también los efectos que señalan la trayectoria del balón o movimiento con secuencias de los jugadores y por supuesto la famosa cámara "phantom" que congela cuadro por cuadro proyectando lentamente cada jugada hasta captar el detalle de la acción sin perder el mínimo detalle. Y todo esto lo escribo porque el último lanzamiento ha sido la transmisión en vivo y en tercera dimensión del Clásico entre América y Chivas, que según se dice podrá ser un recurso tecnológico al alcance de cualquier hogar para el año entrante. ¿Se imaginan? Ya no habrá detalle que se nos escape, escena que no se pueda repetir con diversos ángulos y con esta modalidad la posibilidad incluso de sentir que estamos "tocando" la jugada con la sensación de estar ahí mismo. ¿Qué seguirá después, alguien se atreve a soñar con el futuro y sugerir como será una transmisión de futbol en el 2020?

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