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Perdón que hoy no me refiera al futbol ¿pero de qué otra cosa se puede hablar en estos casos?

Perdón que hoy no me refiera al futbol ¿pero de qué otra cosa se puede hablar en estos casos? No se trata nada más de un futbolista, ni es porque sea del América y tampoco tiene que ver con que sea un seleccionado paraguayo indiscutible de cara al Mundial, es un ser humano como cualquiera de nosotros y que más allá de los cuestionamientos del lugar, hora y condiciones en que sucedieron las cosas, hoy se debate entre la vida y la muerte. Y seguramente todos los días en este país hay muchos “Salvadores Cabañas” agredidos, balaceados y que lamentablemente son asesinados arteramente sin que nos enteremos del tema, o si acaso tal vez uno que otro aparezca en la nota roja de una sección policíaca con encabezados como “Juan “N” fue acribillado y las autoridades abrirán una investigación”. Para bien o para mal hoy el escándalo de Chava cobra grandes dimensiones porque se trata de un personaje mediático y por lo mismo el pueblo está interesado en darle seguimiento pues de alguna manera es álguien cercano a las masas. Igual que la fama de Paco Stanley provocó hace unos años un tremendo alboroto que terminó con miles de versiones, operativos tardíos, detenidos, encarcelados, promesas de justicia y finalmente con el paso de los años una reafirmación de que nuestros órganos de justicia han perdido credibilidad y difícilmente este tipo de casos se esclarecen ante la opinión pública y siempre terminan entre dudas. Ojalá que ahora no. Me alienta ver que al menos (y repito que se agiliza por tratarse de un famoso) se han presentado ya videos que dan respuesta a varias dudas iniciales y que supuestamente lograran la captura del agresor directo de Salvador. Pero ha sido conmovedor leer en Medio Tiempo los foros donde el apoyo para este goleador resulta casi unánime sin importar si lo firma un puma, un cruzazulino, regio, chiva o poblano. Pocas veces en tan pocas horas se habló tanto de lo mismo como sucedió entre las 7 de la mañana y las 3 de la tarde de este lunes cuando se dio a conocer el primer reporte oficial por parte del Médico responsable Ernesto Martínez Duarte. Antes de ello en diversos medios irresponsablemente se escucharon muchas cosas. Desde que Cabañas tenía “muerte cerebral” hasta que ya se encontraba fuera de peligro y estaba platicando “como si nada” antes de llegar al hospital. Todo sin comprobarlo ni apoyado en versiones oficiales. Lamentablemente el respeto a las fuentes periodísticas fue rebasado por las ganas de ser los primeros en dar la nota y no faltaron los colegas futboleros que quisieron presumir su nuevo lenguaje “policiaco” queriendo dar pelos y señales de lo que interpretaban en el asunto de los detenidos, el móvil, las declaraciones del Procurador, los cargos imputables, la tentativa y demás terminología. Que vergüenza. Tan sencillo como que este asunto quedó dividido desde un principio entre dos vertientes informativas, pues mientras del Salvador Cabañas (futbolista) hay algunos que si podríamos atrevernos a opinar pues se trata del simple juego, también es un hecho que del hombre (normal) agredido con una arma de fuego en un antro hay otros colegas especialistas en la materia que definitivamente conocen más que nosotros. La irresponsabilidad de manejar un micrófono, de publicar una fotografía del protagonista herido, de soltar palabras sin confirmar los hechos y tantas otras cosas debieran ser motivo de otro debate a futuro... ¡qué fácil es inventar historias a partir de la imaginación! Pero en un país donde casos tan “bobos” (comparado con esto) como el de “Carmona-Galindo” siguen siendo motivo de misterio y elucubraciones ¡qué podíamos esperar con esta auténtica tragedia! Lo único cierto es que seguimos teniendo muchas preguntas y pocas respuestas. Mientras tanto un hombre (como tú o como yo) hoy se encuentra sedado, tiene una bala alojada en la cabeza y nadie puede asegurar que va a pasar con él. ¿Hay algo más importante de qué escribir?

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