El 'mañoso' descenso

Eso de sacar un promedio de las últimas temporadas para dividir partidos y puntos en cuentas que siempre tienen a los equipos 'chicos' en desventaja.

Se inventó para proteger a los "grandes". Así de claro hay que verlo y no darle más vueltas. Y es que eso de sacar un promedio de las últimas temporadas para dividir partidos y puntos en cuentas que siempre tienen a los equipos "chicos" en desventaja, pues normalmente los más involucrados en problemas son los que recién ascienden y están condenados a seguir sufriendo y durar poco en la Primera División, fue muy bien estudiado. ¿Se imaginan lo que para nuestra liga (y su válido pero jugoso negocio) sería, como ya ha sucedido, que algún "grande" como América, Cruz Azul, Chivas, Pumas o Toluca por citar algunos casos, se fueran a la Liga de Ascenso? Sin embargo, con el sistema actual podrán tener una o hasta dos pésimas campañas pero su promedio casi siempre los salvará y si acaso los compromete cuando de plano ya son tres los torneos de lástima. Pero los que están fritos son los mentados "benjamines". Equipos que suben con planteles muy limitados, sin mucho dinero para reforzarse, con proyectos confusos, que se encuentran de entrada con estadios a remodelar, con nóminas que se incrementan sustancialmente y sometidos desde su presentación a la angustia de verse siempre entre los últimos lugares de la famosa tablita de los sustos. Pero yo creo que así como no es campeón el que mejor promedio tiene en uno o varios torneos sino el que gana la competencia en curso, tendría que irse el peor de la misma (como sucede en casi todo el mundo) y eso ya no es así. Reconozco que las fórmulas que se han buscado en los últimos años (como los dos torneos cortos y sus respectivas Liguillas) atienden a temas de espectáculo y económicos y ya nos hemos acostumbrado a verlo como algo normal. Todos los participantes saben que para ser campeón no basta con un buen torneo regular, sino que hay que entrar a la Liguilla y ahí ganar a otros siete que entran con las mismas aspiraciones, pero en el tema del descenso la vara cambia. En todo caso ¿por qué no jugar una Final por la salvación entre el último de cada torneo (así sea uno de los "grandes") y el del peor promedio para hacerlos más emocionante y no matar de golpe al que uno o dos años antes recién ascendió? El caso de Indios era la crónica de una muerte anunciada y se veía venir desde hace meses. Pudo en algún momento de repunte salvarse y hasta meterse a una Liguilla para dar la gran sorpresa de eliminar al Toluca, pero dicen que "equipo chico no repite" y eso le pasó. De manera que muy pronto conoceremos al nuevo inquilino del Máximo Circuito y desde las primeras semanas también será normal verlo en la tabla del famoso porcentaje, pues raros son los casos de los equipos que recién llegados acumulan victorias y puntos como debe ocurrir para alejarse de ella. Mientras eso suceda los "grandes" podrán reírse de lo que ahí pasa pues sólo si se ha sido muy, pero muy malo en dos años (saludos a los Tigres) se sufre ahí, de lo contrario serán cuadros "con modestos planteles" los que siempre vivan con el famoso fantasma del descenso. La fórmula "salva-gigantes" casi nunca falla.

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