Indios sin flechas

Pobre equipo en todos los sentidos. Sin dinero, sin plantel, sin resultados, sin ganas, sin goles, sin triunfos, sin amor propio, sin esperanza, sin futuro, sin ánimo, sin nada de nada.

¡Pobre equipo! Y digo "pobre" en todos los sentidos. Sin dinero, sin plantel, sin resultados, sin ganas, sin goles, sin triunfos, sin amor propio, sin esperanza, sin futuro, sin ánimo, sin nada de nada. Porque mientras el futbol mexicano se pone a revisar las estadísticas para buscar las marcas que semana a semana imponen las Chivas, los de Ciudad Juárez se han encargado de que simultáneamente los amantes de los números sigan también el rastro de los cuadros más malos que hemos tenido en la historia. Hoy se sabe por ejemplo que el único antecedente cercano es el de Ciudad Madero, un equipo que jugaba en los años sesentas y setentas de color crema con una franja negra gruesa que le cruzaba el pecho horizontalmente. Aquel equipo acumuló 28 juegos consecutivos sin poder ganar entre 1965 y 1966 y hoy los Indios de Juárez ya tienen 25. ¿Qué pudo haber pasado con un equipo que hace menos de un año era junto con el Puebla la gran revelación y "Cenicienta" de una Liguilla, en la que incluso eliminó al Toluca? Es verdad que ya no esta Héctor Hugo Eugui y que sangraron al plantel (que tampoco era precisamente el Real Madrid) pero de eso a no ganar en 25 juegos... ¡No es normal! ¿Acaso es más mental que deportivo?, ¿será que viendo la famosa Tabla por el Descenso ya han doblado los brazos y se han resignado a regresar a la liga del olvido? Yo la verdad no puedo entender cómo algo que pudo haber comenzado como mala racha, juegos apretados con quejas de malos arbitrajes, pésima suerte o lo que ustedes quieran hoy se ha convertido en una verdadera pesadilla para todos quienes integran ese equipo. Por lo pronto han relajado a todos sus perseguidores. Y por eso Tigres, Jaguares, Atlas y Tecos se han dado el lujo de caer a la zona caliente sin la menor preocupación pues ven cómo estos Indios se encargan solitos de hacerse el "harakiri". ¡Qué pena por una afición que hace poco gozaba emocionada por la marcha de su equipo en una plaza agobiada por los problemas cotidianos! A dos meses y medio de terminar el torneo no les queda más que gozar las próximas visitas de equipos como Guadalajara y Pumas que en las últimas jornadas podrían darles la puntilla. Hace dos décadas hubo también otro equipo (las Cobras) que también fueron "flor de un día", llegando incluso a disputar una Final de Copa ante el Monterrey. Aquí, lo que comenzó como una filial de Pachuca, más tarde un ascenso y después un torneo espectacular, está a punto de terminar en el marco de un terrible antecedente estadístico. ¿O acaso seremos testigos del milagro más grande en la historia del futbol mexicano?

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