¿'Ángeles' de Puebla?

Con todo respeto… ¡ahí lo que se aparecen son demonios!

Con todo respeto… ¡Ahí lo que se aparecen son demonios! Y es que en esta plaza se han dado todo tipo de escándalos, venganzas y acusaciones. Normalmente los “enemigos están en casa” comienzan como cuates, socios o casi hermanos, pero terminan peleados, odiándose, lanzando amenazas y casi siempre en tribunales. Simplemente acuérdense de los tiempos de Emilio Maurer, cuando el directivo poblano tomó fuerza como segundo del Presidente de la FMF Francisco Ibarra y comenzó a pelear frontalmente con Televisa el trato y pago que se les daba a los equipos por sus transmisiones de televisión. Maurer se atrevió a subastar a la Selección y ésta se quedó con Multivisión, formó una bolsa común para que todos los clubes (excepto América y Necaxa obviamente) compartieran ganancias por el pago de derechos y luego incluso influyó en la llegada de Menotti al Tri con lo cual desató su propia persecución. Con el tiempo la respuesta fue evidente, acorralaron al poblano y lo obligaron a salir del futbol, vender al Puebla poniéndole la etiqueta de “no grato”. Años después (a pesar del veto “no oficial”) Emilio volvió y entonces su pugna fue con Francisco Bernat a quien no bajaba de “ganster” aunque un día y para sorpresa de todos... ¡ya eran amigos y hasta socios en el mismo proyecto! En los años posteriores más cosas sucedieron por ahí, desde una golpiza al ex técnico Hugo Fernández por parte de algunos “escoltas” de su propia Directiva hasta una cuestionable manera de firmar a los jugadores citándolos en una oficina donde el patrón ponía su pistola sobre la mesa. Tiempo después apareció Ricardo Henaine y al igual que otros como Jorge Vergara su llegada fue con declaraciones arrebatadas, quejas abiertas sobre arbitraje, polémicas con sus propios socios e incluso aquel zafarrancho en los vestidores del Cuauhtémoc luego de un partido ante Guadalajara cuando bajó y amenazó a los árbitros mientras pateaba las puertas del vestidor. El resultado: un año de castigo que se cumplirá el próximo 28 de septiembre. Simultáneo a todo esto apareció un personaje de cuento, el "Chelís", un técnico sui generis que nadie conocía más allá de Puebla. No jugó profesionalmente, su nombre no nos era familiar y su imagen parecía de todo menos de uno de los entrenadores convencionales. Pelón, elegante pero sin calcetines, con un arete y una manera de comportarse como no habíamos visto. Y de pronto la magia deportiva se hizo. Puebla logró el asenso, comenzó a llamar la atención por su futbol lleno de garra y espíritu de lucha e incluso se acercó al título en una Semifinal luego de salvarse del descenso semanas antes. Y así se la fueron llevando, entre juegos emotivos, declaraciones originales... y broncas directivas. Pero lo que sucedió el pasado fin de semana fue el colmo. Bernat en la cárcel por una acusación de su propio socio, la cesión de acciones luego de un “acuerdo” y la renuncia de “Chelís”, no sin antes recetarle una serie de calificativos fuertes al nuevo propietario. ¡Qué bonita familia y que chula es Puebla!... Obvio que esta historia continuará.

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