Medir los elogios

¿Por qué diablos los periodistas debemos "medirnos" con el "Chicharito"?

¿Por qué diablos los periodistas debemos “medirnos” con el “Chicharito”? Y es que ahora que Javier hace grandes goles con el Manchester es obvio que las portadas, columnas y reportajes se le dediquen a la nueva estrella del futbol mexicano pero no faltan los aficionados, televidentes, radioescuchas y lectores que dicen que “lo vamos a inflar” y le estamos haciendo daño… ¡pamplinas! No termina de entenderse el papel que cada quien juega en el mundo del futbol. Los medios de comunicación no están “para ayudar a que exista un buen ambiente en la Federación” ni tampoco para “apoyar a la Selección” y menos para escatimar en criticas o elogios con quienes hacen bien o mal las cosas. En el caso de Javier sería injusto no dedicarle espacios cuando en la cancha se está ganando que se hable cada vez más de él. Ya le tocará a su familia, su club o entrenadores ubicarlo y evitar que se “vuele” con la fama. Pero que quede claro que si los medios ignoraran lo que está haciendo entonces caeríamos en lo contrario a la naturaleza de nuestra actividad y seguro que quienes nos cuestionan reclamarían que no se hablara del nuevo ídolo. Sucede igual cuando un joven debuta y en sus primeros partidos se gana con sus buenas actuaciones que la prensa se ocupe de él y de pronto se le hacen notas como “personaje del momento” para conocerlo más. Quién tiene la obligación de asesorarlo, cuidarlo y estar con él para que todo esto no le cause mareos y “pierda piso” no es el periodista pues nuestra función es otra totalmente distinta. No menos importante es subrayar que cuando los directivos de la Federación piden que se “apoye al Tricolor” la prensa debe estar totalmente ajena al asunto pues nuestra labor es informar y no ayudar. Y por eso si suceden cosas malas hay que decirlas aunque esto “descomponga” el ambiente como tampoco se puede pedir que haya mesura en una crítica si existen fundamentos y menos reclamar porque se dediquen planas y programas a las estrellas cuando hacen algo notable. Concluyo diciendo que Javier Hernández está convertido en un tremendo jugadorazo, que tiene una mentalidad fuera de serie, bases sólidas en su formación, valores familiares que se notan y una preparación para no sentirse menos que nadie incluso cuando debe tomar la palabra para contestar en inglés. Y si eso le molesta a quienes piensan que “lo estamos inflando” me da igual. No tengo porque guardar mis opiniones si además por hacer eso es que me pagan. O acaso hay que hacer crónicas que digan “Javier metió un gol de espaldas, al marco que fue bueno pero tampoco tanto” y dos días después en “sólo 8 minutos resolvió un partido empatado luego de emprender una carrera acompañando la jugada para luego recortar en el área a un rival y cambiar el perfil en una anotación normal. No exageremos tampoco hay que decir que anda muy bien. Debió ser una coincidencia y más vale no exagerar…no sea que se la crea”. Si eso quieren, lean a otros.

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