Hugo: Operación Autoestima

El deporte es el gran teatro de la humanidad, el "reality show" primigenio, el termómetro anímico y social de los pueblos donde está inmerso. Por eso, desde hace mucho soy apasionado lector de...

El deporte es el gran teatro de la humanidad, el "reality show" primigenio, el termómetro anímico y social de los pueblos donde está inmerso. Por eso, desde hace mucho soy apasionado lector de todo lo que encuentro sobre literatura deportiva, desde cuentos, novelas, biografías, textos sobre liderazgo, motivación, y superación personal escritos por atletas o entrenadores destacados. Como en México se puede conseguir muy poco sobre temas relacionados al deporte, cada vez que tengo la oportunidad de viajar, tomo por "asalto" las librerías que encuentro a mi paso y regreso cargado de títulos, muchos de los cuales quedan en lista de espera ante mi permanente falta de tiempo.

Hace un par de semanas, cuando buscaba algo refrescante para leer, rescaté de mi librero varias opciones. Tenía a la mano un par de biografías sobre José Mourinho, el insoportable entrenador del Chelsea, un explosivo libro sobre John McEnroe, el enfant terrible del tenis, un par de novelas ganadoras del premio Marca de literatura deportiva, y un libro escrito por Rick Pitino, exitoso entrenador de basquetbol colegial en los Estados Unidos. Después de hojearlos detenidamente, me cautivó este último: "Success is a choice" ("El éxito es una elección"), donde Pitino resumen en 10 pasos su probada fórmula para alcanzar el éxito.   

Resulta que desde la perspectiva de este afamado coach, ganador con la Universidad de Kentucky del "Final Four", el Campeonato Nacional de Basquetbol de la NCAA, el primer paso para aspirar al triunfo radica en "forjar una fuerte autoestima", ese es el principio de todas las victorias. Al leer ese primer capítulo me fue imposible dejar de pensar en Hugo Sánchez y en la nueva Selección Mexicana, en el líder y sus atrevidas frases, en el personaje y su ambición sin límites.   

Después de reflexionar sobre el tema me di cuenta que este aspecto es el que Hugo supo trabajar mejor con sus jugadores de Pumas y el que trata de fortalecer en esta etapa de preparación de la Selección Nacional. Durante su periodo como técnico del club Universidad, Hugo cambió la manera en que los futbolistas se veían a sí mismos, sembró grandes sueños en sus mentes, les marcó una misión superior, porque sólo así serían capaces de lanzarse a la conquista de grandes retos. Tradujo esas ilusiones en planes, objetivos, metas, y les inyectó la persistencia necesaria para que no descansaran hasta que consiguieran los resultados.   

"Si pierdes la pelota de la media cancha hacia atrás, la pierdes tú, si la pierdes de la media cancha hacia delante, la pierdo yo", esa era una de las muchas maneras en que Hugo Sánchez solía motivar a sus defensas para ir al ataque cuando dirigía a Pumas, y según el futbolista que me contó la frase, esa postura, siempre arriesgada y ofensiva, retadora e inconformista de Hugo, los llenaba de confianza, les quitaba el miedo, los impulsaba a crecer.  

Al final de la historia, todos sabemos que ese arrojado espíritu que Hugo imprimió en sus jugadores dio resultados: dos campeonatos de Liga. Durante su liderazgo, futbolistas que siempre habían estado por debajo de su potencial y que jamás habían ganado títulos, florecieron como nunca antes lo habían hecho y algunos de ellos están hoy en la Selección. Como dice Pitino, "Forjar una fuerte autoestima" es el primer paso, porque sólo "puedes esperar grandes cosas de aquellas personas que se sienten bien cuando se miran al espejo. Porque ese tipo de personas son tomadores de riesgos, son ellos los que se atreven a realizar el tiro importante en el último segundo, son los que piden la pelota en el momento de mayor presión. Son -exactamente- los que quiero tener en mi equipo", asegura el entrenador.

A pesar de que Hugo es un ejemplo de éxito para nuestro país, una buena parte de la opinión pública suele perder el tiempo girando sobre el mismo asunto: "el ego de Hugo", su gigantesco orgullo, su escandalosa inmodestia, etc..., sin darse cuenta, de que esa "musculosa" autoestima es su principal virtud como competidor, ahí radica su secreto como ganador, es el origen de todos sus triunfos.

Dejemos de perder el tiempo pensando en todo lo que Hugo ha dicho los últimos años y centremos nuestra atención en los objetivos que la Selección Mexicana tiene por delante este año y sólo eso: Ganar la Copa de Oro y conquistar la Copa América. Todo lo demás, será desperdiciar energía. Por lo pronto, comencemos por trabajar fuerte para fortalecer nuestra autoestima, si es que queremos ser capaces de "hacer ese tiro en el último minuto", "pedir la pelota en el momento de mayor presión", "jugar" en el equipo de Hugo.

Opina de esta columna aquí.

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas