Guardado: Postgrado en el extranjero

Como cualquier pistolero que entra a una cantina, Andrés Guardado llegó al futbol profesional sin pedir permiso. Cuando alcanzó los 18 años, se tomó muy en serio su mayoría de edad, no se molestó...

Como cualquier pistolero que entra a una cantina, Andrés Guardado llegó al futbol profesional sin pedir permiso. Cuando alcanzó los 18 años, se tomó muy en serio su mayoría de edad, no se molestó en tocar el timbre como lo hacen todos, tampoco avisó que buscaría un lugar, simplemente tomó vuelo, levantó su poderosa pierna izquierda, y abrió de golpe las puertas de la Primera División. Lo curioso del caso es que ni el mismo Andrés tenía una idea clara del impacto de su "portazo", y apenas nueve meses después de su refrescante aparición, se encontró a sí mismo enfundado en la "verde" y disputando el partido más importante para el futbol nacional en los últimos cuatro años: el México contra Argentina en Leipzig.

Lo que vimos aquella tarde fue un acto de inconsciencia genial. Andrés salió como titular gracias a la prodigiosa visión de La Volpe, quien tendrá muchos defectos, pero intuye como pocos el verdadero alcance de un futbolista y además es lo suficientemente valiente como para morirse con la suya sin importar las críticas. Así que con 19 años, y sólo 26 partidos con el Atlas, Guardado nos regaló una actuación electrizante, que sólo pudo ser desenchufada por una lesión al minuto 66.

A partir de esa inolvidable tarde en Alemania, a nadie le quedó duda de que el destino de este chico nacido en Ocotlán, Jalisco, era Europa y de que estábamos ante el último descendiente de una estirpe imperial forjada en la cantera rojinegra, de donde surgieron internacionales como Márquez, Borgetti y Pardo. Una semanas más tarde, las oficinas del Atlas recibieron un fax del Real Madrid donde se ofrecía un contrato a préstamo por una cantidad simbólica: cien mil euros. El Atlas, que es un avezado vendedor de futbolistas, rechazó la opción y quedó en espera de mejores condiciones.

Todo indica que el próximo verano, Andrés Guardado, con 20 años, abrirá las puertas del futbol europeo. Lo más importante será escoger la oferta adecuada, no la más espectacular ni millonaria, sino aquella que le ofrezca al zurdo mexicano la mejor oportunidad de desarrollo, en otras palabras, Andrés, es momento de elegir la mejor escuela para completar tu formación, la universidad correcta par que emprendas tus estudios de postgrado, y por ahora, ese colegio no está en España ni en Italia, tampoco en Inglaterra: sino en Francia u Holanda, donde se encuentran los mejores reclutadores de talento del mundo.

Rafael Márquez tuvo la fortuna de que un club como el Mónaco, apostara por su futuro. El defensa mexicano encontró en la organización monegasca el ambiente propicio para su desarrollo: una liga competitiva pero sin las presiones de las tres grandes, un club ganador con presencia en Copas de Europa, reconocimiento mediático gracias a la sapiente prensa francesa, además de una política interna de proyección y reventa de jugadores a clubes de mayor envergadura. Y el caso de Márquez, se replicó con sus compañeros de generación: Ludovic Giuly, quien también recaló en el Barcelona, David Trezeguet, hoy con la Juventus, el noruego John Riise, titular con el Liverpool, el goleador croata Dado Prso, vendido al Glasgow Rangers, entre muchos otros.

Y así como el Mónaco, existe un puñado de clubes que gracias a esta estrategia de captación de talento extranjero mantienen sus finanzas sanas, ganan títulos locales, y compiten por las Copas de Europa. Entre ellos está el Olympique de Lyon, que en los últimos años ha vendido a Diarra (Malí) al Real Madrid y a Michael Essien (Ghana) al Chelsea; el PSV de Carlos Salcido, que en su momento fichó a Romario y a Ronaldo; así como el legendario Ajax, que dio a conocer a futbolistas del calibre de los nigerianos Nwanko Kanu y George Finidi o el finlandés Jari Litmanen.

Así que pensemos a futuro y evitemos encandilarnos con el glamour de clubes como el Real Madrid, Chelsea, Barcelona, Milan, Inter, Manchester United o Arsenal. Andrés tiene sólo 20 años y aun debe completar su formación personal y futbolística en una organización a la que preocupen estos aspectos antes que ganar títulos a toda costa. Ojalá que pronto veamos a Guardado jugando junto a Salcido en el PSV o contra él en el Ajax. El futbol de España, puede esperar.

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