Esa llamada que te cambia la vida

Y un día, alguien te llama por teléfono y te dice: "¡Ya está!". Y ese momento no se te olvida nunca. "¡Ya está!", "Te vas a Europa", y te lo repites a ti mismo en silencio como si no pudieras...

Y un día, alguien te llama por teléfono y te dice: "¡Ya está!". Y ese momento no se te olvida nunca. "¡Ya está!", "Te vas a Europa", y te lo repites a ti mismo en silencio como si no pudieras creerlo: "¡Me voy!... me voy".

Y aunque te pones a hacer maletas, el "veinte" no te caerá, verdaderamente, hasta muchas semanas después. Sin embargo, eso es lo que quisiste siempre, lo que anhelaste, lo que soñaste una y mil veces. Nadie te lo ha regalado. Es el destino que te has construido.

Te vas de casa. Te mudas a otro país. Conozco bien ese nervio. Y todos tus amigos te animan, te apoyan, pero en el fondo, el que traga saliva sólo eres tú, porque sabes que allá, en un lugar enigmático del que has oído mucho, pero del que, en el fondo sabes muy poco, te las tendrás que arreglar por tu cuenta.

Y tomas un avión sabiendo que pasará mucho tiempo antes de que vuelvas; si es que vuelves, porque hay muchos mexicanos que un día se fueron y terminaron haciendo una vida allá afuera, del otro lado del Atlántico, donde encontraron pareja, trabajo, amigos, hijos… y donde al final, no sin nostalgia, se quedaron para siempre.

No son muchos, al menos en México, los que han recibido la llamada. Hugo, por supuesto, Luis Flores, Negrete, Luis García, Rafa Márquez, Francisco Palencia, Carlos Salcido, Pavel Pardo, Ricardo Osorio, y la lista continua, con pocos ejemplos de éxito y muchas aventuras malogradas. Y todo esto lo recuerdo porque la Copa América, que concluyó ayer, funcionó de nuevo como trampolín para otro mexicano de esa misma estirpe: Andrés Guardado, quien justo en estos días, debe estar empacando lo que se lleva y guardando en cajas todo lo que deja, completando trámites, antes de lanzarse a la que puede ser la gran aventura de su vida: el futbol español.

EL LEGADO DE LAS COPAS

No supone una sorpresa que Andrés Guardado haya consumado su esperado traspaso a España, luego de ser uno de los mejores jugadores de la Selección Mexicana en Venezuela. Tras una Copa América, la de Bolivia en 1997, Luis Hernández fichó por Boca Juniors.

Luego de la Copa de Paraguay 1999, Rafa Márquez se fue al Mónaco. Después de ser goleador en la Libertadores del 2001, Francisco Palencia firmó con el Espanyol de Barcelona. Igual lo ha hecho Andrés Guardado, quien llegará a un club de mediana exigencia como el Deportivo La Coruña y con el que podrá concentrarse sólo en las dos competiciones locales del club ya que no disputará ninguna competición Europea.

Así tendrá la oportunidad de crecer, madurar y adaptarse a su nuevo entorno sin sufrir tanta presión. Además, si todo sale como se espera, Guardado tiene una misión para el verano del próximo año, los Juegos Olímpicos de Beijing.

¿Y tú qué esperas para intentarlo?

Y como Andrés, quiero imaginarme que, en estos momentos, hay un grupo selecto de mexicanos luchadores, aventureros, competitivos, hombres y mujeres inconformistas, que creen en su talento y que encontraron, tras mucho esfuerzo, la manera de salir del país, de irse a otro lugar del mundo para aprender, para probarse, para mejorar, para desarrollarse, para enseñar; mexicanos valiosos, que en estos días, en las próximas semanas, dejarán lo que tienen en México para irse a estudiar un Doctorado, una Maestría, a trabajar para una empresa trasnacional, para jugársela por un proyecto personal, por una idea de vida. Esos jóvenes, como Andrés Guardado, son los que necesitamos en México; son los que debemos de imitar, los que debemos promover. Y tú… ¿También lo vas a intentar? ¿O te vas a quedar ahí sentado?

¿Y ahora qué?

De un plumazo, o más bien, de dos golazos, el de Messi y el de Maxi Moralez (lo digo por el pase de Di María) nos dejaron sin futbol. Se nos acabaron la Copa América y el Mundial Juvenil.

Afortunadamente desde hace una semana disfruto cada mañana del Tour de Francia, el cual me regala una historia distinta en cada etapa; iniciaron los Panamericanos, lo que me permite ver otra clase de atletas; y ya viene la quinta película de Harry Potter, que siempre son una garantía. No me faltará entretenimiento.

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