Los mensajes de la derrota

Perderás. No importa lo que hagas, ni a qué te dediques. Perderás y volverás a perder, porque así es la vida que nos ha tocado, una interminable cadena de equivocaciones, aquí y allá, salpicada,...

Perderás. No importa lo que hagas, ni a qué te dediques. Perderás y volverás a perder, porque así es la vida que nos ha tocado, una interminable cadena de equivocaciones, aquí y allá, salpicada, de vez en cuando, por algunos triunfos que le dan sentido a todo esto y que recordaremos para siempre. Recapitula tu existencia. Haz cuentas contigo mismo y verás que es sensato lo que digo. Perderás, eso es seguro, pero tú también lo sabes, lo sientes: hay maneras de perder.  Este fin de semana, cuatro equipos fueron eliminados de la Liguilla. Ninguno deseaba ese resultado, pero eso no estaba completamente en sus manos. Sin embargo, de lo que si eran capaces era de elegir la manera de irse, la forma de caer. Aún cuando la eliminatoria estaba sentenciada, Monarcas y Toluca eligieron perder atacando, caer luchando, irse sin traicionarse, siendo fieles a su instinto competitivo y a su gente. San Luis ofreció una versión distinta, pero igual de meritoria.

En el plano individual, Vicente Sánchez perdió con Toluca a su manera, dando espectáculo, regateando rivales. Le aplaudo, Jared Borgetti, a sus 34 años, y con una pierna que se niega a sanar, se fue de la liguilla compitiendo, luchando y marcando un gol de último minuto que, aunque ya no servía para evitar la eliminación, constituía un mensaje fiel a su trayectoria de goleador histórico y de gran competidor. Le reconozco.

En contraste, César "Chelito" Delgado y otros jugadores de La Máquina tiraron por la borda la eliminatoria cuando Atlante aumentó la ventaja. Olvidaron que aún derrotados tenían la obligación de mandar el mensaje correcto y de comportarse a la altura de un club con la tradición de Cruz Azul.

Lamentablemente, Delgado abandonó la cancha con cinismo e insolencia. Ni siquiera se quedó en la banca para alentar a sus compañeros tras ser reemplazado y se fue, caminando solo, sin gloria alguna, al vestidor. Esa es, posiblemente, la última imagen que nos quedará del argentino. Qué triste. Como les dije, perder es parte de este juego, y eso lo perdonamos siempre, pero esa manera grosera de irse, constituye un acto vil y atenta contra la ética deportiva.

Reconócelo. Perdemos. Nos equivocamos todos los días, con los extraños y con los nuestros, y el futbol es igual, una precisa metáfora de nuestra existencia, por eso lo queremos tanto, porque se parece a la vida; por eso es el más popular de todos los juegos, porque es el que se parece a lo que nos ocurre. Reflexiona. Imagínatelo: nos pasamos noventa minutos sufriendo; viendo a 22 tipos equivocarse continuamente con la pelota en su intento por llegar a puerta: se patean, tiran el balón fuera de la cancha, disparan en dirección errónea, se enojan, discuten, se engañan, y pierden…pierden….pierden…y nosotros, estamos dispuestos a dedicar una tarde completa a esa función de imprecisiones con tal de que nos regalen un acierto de vez en cuando, de encontrar una aguja en un pajar, de tropezarnos con un pequeño milagro: el gol. Y es ahí cuando, después de presenciar tanto error, nos levantamos del asiento electrocutados de emoción. La vida es igual.

Por eso, que no te engañen, perder es parte de la naturaleza del deporte. No es ni aberrante, ni indigno, mucho menos deshonroso como algunos lo quieren hacer ver. La derrota, cuando es noble y se interioriza, ofrece valiosas lecciones y fortalece el espíritu. No te mientas, no puedes ganar siempre. Si hay algo seguro en este mundo es que perderás. Pero lo importante es comprender que hay formas de caer, maneras de irse, porque el fracaso también encierra un significado, a veces más perdurable y poderoso que el que ofrece la victoria, y por eso debemos hacernos responsables del mensaje enviamos no sólo cuando ganamos, sino sobretodo cuando perdemos. "A lo largo de mi vida, no he hecho más que fracasar. Soy un veterano del fracaso, por eso lo sigo intentando, por eso lo intento más", dice Jorge Valdano.

Hay quienes como Vicente Sánchez y el Toluca, todo Monarcas, Jared Borgetti y alguno más, saben que a pesar de perder hay que enviar las señales correctas, hay que dar ejemplos de coraje, esfuerzo, dignidad, y nobleza. Gente como ellos son los que mueven el mundo hacia delante, por eso merecen también un gran aplauso en la derrota. Opina de esta columna aquí.

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