¿Qué le falta a la Selección?

¿Qué le falta a la Selección Mexicana? Pregunta eterna. Muchas veces planteada, en pocas ocasiones auténticamente contestada. ¿Qué nos falta a nosotros?...preguntaría yo. ¿Cuántos años llevo...

¿Qué le falta a la Selección Mexicana? Pregunta eterna. Muchas veces planteada, en pocas ocasiones auténticamente contestada. ¿Qué nos falta a nosotros?...preguntaría yo. ¿Cuántos años llevo escuchando esto cada vez que México sufre en alguna cancha del Caribe o Centroamérica? yo ya no sé de qué nos extrañamos. Perdimos en Jamaica. ¿Es inusual o sumamente probable? Reflexionemos, recapitulemos, seamos sinceros, optemos por el realismo.

¿Es raro para México perder partidos como visitante en la CONCACAF? No del todo. Es la quinta derrota de México como visitante ante algún equipo caribeño en eliminatorias mundialistas. Antes perdíamos menos, es cierto, pero antaño nuestra Selección no pasaba de primera ronda en los Mundiales. Así que no empecemos que todo tiempo pasado fue mejor, porque es mentira.

La verdad es que llevamos años no sólo perdiendo partidos, sino Eliminatorias completas en la CONCACAF cuando nos sacan de casa, y esto, créanme, no depende (necesariamente) del entrenador en turno, recordemos un poco los fracasos recientes: Preolímpico 2008 con Hugo, eliminados; Premundial Sub-20 2005 con La Volpe, fuera; Premundial Sub-17 2007 con Jesús Ramírez, derrotados; Preolímpico 2000 con Gustavo Vargas, perdimos. En todos los casos compitiendo como visitantes.

Y así podríamos seguir. Cada ciclo mundialista alguna de nuestras selecciones nacionales naufraga en las eliminatorias del área. Eso es un dato duro, no una opinión. Y esto lo digo porque, como siempre, empiezo a ver que ante la derrota se repite el patrón, se activa el maldito ciclo, ejercitamos nuestra capacidad destructiva, esa soberbia que a ningún lugar nos ha llevado, y comenzamos a fastidiar al entrenador en turno como si él tuviera toda la culpa del asunto, como si él fallara los goles que Carlos Vela, Omar Bravo y compañía erraron; como si él pudiera, plenamente, hacer que Fernando Arce tuviera, de la noche a la mañana, la visión de campo de Kaká, o como si él pudiera lograr que Gerardo Torrado o Luis Pérez se transformaran, por arte de magia, en Xavi y en Cesc Fábregas, por citar un par de cracks. En fin. Seguiré buscando la manera de hacerles entender que no somos Brasil y que estamos muy lejos de serlo. 

Pero vuelvo a la pregunta inicial…¿Qué le falta a la Selección? Y la verdad es que mientras muchos buscan explicaciones tácticas y hablan de sistemas que a muy pocos nos interesan, yo creo que el asunto es mucho más simple y apunta hacia ver a la Selección como verdaderamente es y no como nos gustaría que fuera.

¿Qué hace falta?... Que dejemos de ver a la Selección Mexicana como si fuera una potencia y que nos ubiquemos en la realidad. No somos Alemania para golear siempre a los equipos pequeños; no tenemos la pegada de Italia para ganar los partidos que no merecemos; no somos Argentina que tiene una cantera inagotable de jugadores y una delantera de "miedo". Aceptemos de una vez por todas que no tenemos a ningún Kaká, a ningún Ronaldinho, a nadie como Robinho, y critiquemos a la Selección Mexicana bajo esa óptica. De esa manera podremos hacer un análisis más certero de nuestras fortalezas y debilidades, así como de nuestros rivales.

Queda claro que tenemos cuatro o cinco jugadores de clase mundial, pero no once, así que evaluemos el desempeño bajo esa realidad. Admiro profundamente a Andrés Guardado, a Rafa Márquez, a Pável Pardo, a Carlos Salcido, a Ricardo Osorio. Pero para llegar a ganar títulos y ser una potencia no basta con tenerlos. No necesitamos uno, sino dos "Guardados" para protegernos de lesiones y suspensiones. El día que tengamos dos Guardados, dos "Velas", dos "Márquez", dos "Pardos", etc., podremos estar al nivel de los más grandes.

Por ahora no los tenemos, así que aceptemos nuestra realidad y maduremos un poco. Dejemos en paz, por una vez en la vida, al entrenador nacional, sea quien sea; permitámosle trabajar hasta que concluya la Eliminatoria, y una vez ahí, hagamos el análisis correspondiente para determinar si es capaz de continuar o no. No le distraigamos por ahora.

Dejemos de considerar a esta Selección Mexicana como "la mejor de la historia" y guardemos ese calificativo hasta que el equipo consiga "el mejor resultado de la historia" y no antes. Opina de esta columna aquí.

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