El dilema de Chivas

Lamento decirles esto pero….esta película ya la ví. Esta historia ha ocurrido varias veces en los últimos años, con distintos protagonistas por supuesto, así que no me tomen por pesimista, sino...

Lamento decirles esto pero….esta película ya la ví. Esta historia ha ocurrido varias veces en los últimos años, con distintos protagonistas por supuesto, así que no me tomen por pesimista, sino por realista, lo cual, como saben, es muy distinto.Se trata del relato de un club de futbol mexicano que durante cuatro meses alimenta una gran ilusión en sus aficionados; los lleva a disfrutar una extraordinaria aventura en canchas sudamericanas persiguiendo el sueño de la Copa Libertadores o la Copa Sudamericana; vive un viaje lleno de emociones y pequeñas hazañas; se bate a duelo y vence a equipos legendarios, hasta que luego de mucho esfuerzo, llega ese maldito momento de la temporada en que no hay plantel ni espíritu que alcancen, ese periodo en el que inicia la Liguilla del Futbol Mexicano y nuestro club en cuestión se jala los pelos en su intento por jugar hasta cuatro partidos por semana. Aun así, nuestro club consigue refuerzos, rota jugadores, debuta jóvenes, renta un avión privado para viajar hasta Argentina o Brasil y regresar de inmediato para disputar otro encuentro a eliminación directa con algún equipo local en menos de 48 horas; sin embargo, el final de la historia siempre es el mismo: el equipo termina fundido, superado por el cansancio, y eliminado de los dos torneos en unos cuantos días.Y créanme, no me gusta decir esto, pero creo que el gran sueño de la nación chiva terminará pronto. Insisto, no pretendo ser agorero del desastre, pero se trata del mismo escenario bajo el que sucumbieron el América, los Pumas, el Atlas, Cruz Azul, y algunos otros que intentaron sobrevivir al frenesí que supone jugar dos torneos a la vez con los calendarios empalmados. La excepción la encarna el Pachuca, el único equipo mexicano que ha ganado un torneo continental, y que en aquel 2006 fue capaz de llegar, al mismo tiempo, hasta las semifinales del torneo local.El domingo en Puebla, el club Guadalajara mandó un mensaje claro cuando el técnico Efraín Flores decidió iniciar el partido con Omar Arellano, Sergio Santana y Ramón Morales en la banca con tal de reservarlos para el choque contra el Inter de Porto Alegre de este miércoles. Al final Guadalajara perdió el partido y comprometió seriamente sus posibilidades de estar en la Liguilla.Por eso creo que Chivas debe tomar una decisión más contundente, incluso radical, y no seguir el mismo camino de sus antecesores. Bajo situaciones extremas, como lo es esta, hay que optar por medidas drásticas; y al menos para mí, lo conducente es tirar la liga local por la borda, pero tirarla en serio, desentendernos totalmente del torneo local; poner al Tapatío, nuestro equipo reserva, a disputar el partido del sábado contra Indios de Ciudad Juárez, y concentrarnos totalmente en la Semifinal ante los brasileños. Sé, perfectamente, que algunos patrocinadores y las televisoras que transmiten los partidos de Chivas estarán en contra de esta posición, sin embargo, hablé de medidas drásticas… ¿No?A Chivas no le urge un título de liga en México. Guadalajara es el equipo más ganador del país y su último campeonato es reciente, lo conquistó en el Apertura 2006. Sin embargo, la asignatura internacional ha quedado pendiente, y esta edición de la Copa Sudamericana luce asequible para el Rebaño, considerando que en la otra semifinal están equipos de medio calibre como Estudiantes de La Plata y Argentinos Jrs. Por eso, es momento de tomar decisiones valientes. Lanzarnos al ataque. Ser ambiciosos. Prefiero que nos eliminen dando un paso al frente, que esperando a que nos venza el cansancio, a que nos derroten, inexorablemente, los calendarios. Opina de esta columna aquí

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