Capitán Fantástico

Para Claudio Suárez, capitán incansable.

Para Claudio Suárez, capitán incansable.¿Quién es ese hombre al que serías capaz de seguir hasta el fin del futbol? ¿Quién es ese tipo al que volteas a ver en los momentos de tensión en cada partido? ¿Quién es ése al que respetas porque mantiene vivos los códigos del juego? ¿Quién es ese hombre que te habla de frente y valora la justicia? ¿Quién es ese futbolista capaz de dar la cara por ti ante el entrenador o los rivales? ¿Quién es ese tipo que nunca permitirá que otros te intimiden? ¿Quién es ese hombre que sacará lo mejor de ti en cada partido?¿Quién es ése que te levantará del césped cuando sientas la agonía de la derrota? ¿Quién es ese hombre que sale siempre primero del vestidor? ¿Quién es ése que va siempre a la cabeza? ¿Quién es tu Capitán fantástico?Roy Keane, el último gran "jefe" del Manchester United; John Terry, el incombustible líder del Chelsea; Patrick Vieira, el mandón del mejor Arsenal; Steven Gerrard, Capitán natural del Liverpool; Carles Puyol, el comandante del Barcelona; Raúl, adalid del Real Madrid; Francesco Totti, "il capitano" eterno de la Roma; Stefan  Effenberg, el temible cabecilla del último Bayern Münich Campeón de Europa; Chilavert, inolvidable General de la Selección de Paraguay; Didier Deschamps, el Napoleón de la Francia Campeona del Mundo; Dunga, el sargento de hierro del mejor Brasil; Baresi, Maldini, Beckenbauer, Cannavaro, Bobby Moore… y una emocionante colección de "machos alfa" que han estado ahí, en los momentos más gloriosos del juego, para encaramarse en lo más alto y reclamar el éxito que les pertenece. (No te pierdas: www.youtube.com/watch?v=8Tf6mrA0-tA )En México, donde los triunfos individuales han estado siempre por encima de los históricamente fallidos deportes de conjunto, la figura del Capitán no es tan valorada como ocurre, sobretodo, en Europa. Por supuesto que hemos tenido también grandes ejemplos como Jorge Campos, Claudio Suárez, Alberto García Aspe, Alfredo Tena, Francisco Gabriel de Anda, o ahora Rafa Márquez, sin embargo, a veces pienso que ante los ojos de la afición nacional, la capitanía es más un convencionalismo que hay que cumplir que una verdadera distinción moral. ¿Será que en el fondo somos incapaces de aceptar que alguien, fuera de nosotros, ocupe una posición superior? ¿Será que preferimos diluir la responsabilidad que conlleva dirigir a un grupo? No lo dudo.Si algo le hace falta a México son líderes auténticos, tipos dispuestos a predicar con el ejemplo, seres humanos capaces de salvaguardar los valores de la justicia y la solidaridad, como lo hacía Roy Keane cuando salía a la defensa de sus compañeros del Manchester United; como lo hizo Chilavert, al levantar del campo a sus compatriotas tras ser eliminados con gol de oro en el Mundial de 1998; como lo hace todos los días Francesco Totti, un verdadero romano, que nunca abandonará a la Roma; entre muchos otros ejemplos que saltan a la vista.El liderazgo puro no necesita explicaciones, tampoco discursos ni publicidad. Por eso, cada vez que veo que una hinchada celebrar a su Capitán, confirmo que en este juego hay mucho más que triunfos y derrotas; hay testorena y adrenalina, coraje y solidaridad; y aquellos "machos alfa" que están a la altura de su condición de líderes, son los que cambian los límites de la historia. Por ello, nunca más oportuno aquel poema de Walt Whitman que recitaba Mr.Keating en la maravillosa película "La Sociedad de los Poetas Muertos":¡Oh Capitán, mi capitán!por Walt Whitman¡Oh, capitán!, ¡mi capitán!, nuestro espantoso viaje ha terminado,la nave ha salvado  todos los escollos,hemos ganado el premio que anhelábamos,el puerto está cerca, oigo las campanas, el pueblo entero regocijado,mientras sus ojos siguen firme la quilla, la audaz y soberbia nave.Mas, ¡oh corazón!, ¡corazón!, ¡corazón!¡oh rojas gotas que caen,allí donde mi capitán yace, frío y muerto!¡Oh, capitán!, ¡mi capitán!, levántate y escucha las campanas,levántate, por ti se ha izado la bandera, por ti vibra el clarín,para ti ramilletes y guirnaldas con cintas,para ti multitudes en las playas,por ti clama la muchedumbre, a ti se vuelven los rostros ansiosos:¡Ven, capitán! ¡Querido padre!¡Que mi brazo pase por debajo de tu cabeza!Debe ser un sueño que yazcas sobre el puente,derribado, frío y muerto.Mi capitán no contesta, sus labios están pálidos y no se mueven,mi padre no siente mi brazo, no tiene pulso ni voluntad,la nave, sana y salva, ha anclado, su viaje ha concluido,de vuelta de su espantoso viaje, la victoriosa nave entra en el puerto.¡Oh playas, alegraos! ¡Sonad campanas!Mas yo, con tristes pasos,recorro el puente donde mi capitán yace,frío y muerto.Opina de esta columna aquí.

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