The Yanks are coming… Are you?

Hace 15 años, el día que se jugó la Final del Mundial de 1994 en Pasadena, California, Estados Unidos le anunció al planeta que se proponía ser Campeón del Mundo de futbol en el 2010.

Hace 15 años, el día que se jugó la Final del Mundial de 1994 en Pasadena, California, Estados Unidos le anunció al planeta que se proponía ser Campeón del Mundo de futbol en el 2010. Dijeron que tenían un “plan”, un “proyecto” y que trabajarían hasta lograrlo. Recuerdo que cuando escuché aquellas palabras sentí un poco de ternura, me parecieron, al mismo tiempo, ingenuas y arrogantes, era el viejo estilo americano de “hacer las cosas”. A unas 40 millas de Pasadena, en el pintoresco pueblo de Redlands, California, un chico muy bueno para los deportes, llamado Landon Donovan, comenzó a soñar con esa idea y años más tarde se convirtió en miembro de la clase inaugural del programa de residencia de la Federación de Futbol de los Estados Unidos en Bradenton, Florida. El “proyecto” estaba en marcha. Landon conoció ahí a otros chicos, que como él, creyeron en aquel discurso. Ahí estaban Oguchi Onyewu, DaMarcus Beasley y Bobby Convey, todos ellos integrantes de la actual Selección de los Estados Unidos. Dos años más tarde, luego de entrenar y entrenar, bajo el sol y la lluvia, en el calor y en el frío, en la cancha y en la sala de video, en el gimnasio y en el comedor, Landon, Onyewu, Beasley y compañía, llegaron al Mundial Sub 17 de 1999 en Nueva Zelanda. Aquel equipo alcanzó el cuarto lugar del torneo. Landon Donovan fue declarado el mejor jugador de toda la competición y recibió el “Balón de Oro. Además, aquellos chicos comenzaron a derribar el mito que significaba México para el futbol estadounidense y eliminaron al Tricolor de Aaron Galindo, Mario Pérez y Cirilo Saucedo en cuartos de final. El “plan” de los Estados Unidos comenzaba a funcionar. El resto de la historia lo conocemos mejor. Landon Donovan debutó con el San José Earthquakes. Jugó el Mundial sub 20 de Argentina. Fichó por el Bayer Leverkusen. Llevó a Estados Unidos a las semifinales del Torneo Olímpico de Sydney 2000. Él y sus amigos nos eliminaron de la Copa del Mundo de Corea-Japón 2002. Se convirtió en nuestro peor enemigo en las eliminatorias mundialistas. Llegó como estrella al Mundial de Alemania 2006. Y le acaba de dar a su país el máximo logro en toda su historia: el segundo lugar en la Copa Confederaciones Sudáfrica 2010. Landon ha cumplido con todas las fases de su ciclo futbolístico. Ha disputado todas las competiciones que le correspondían por edad y nivel de juego. Donovan encarna la estupenda ejecución del “proyecto”.   Me parece aventurado pensar que Estados Unidos puede ser Campeón del Mundo el próximo año; sin embargo aquel “plan” que se anunció en 1994, ya es un éxito. El equipo estadounidense se ha ganado el respeto del planeta por su capacidad competitiva, su mentalidad ganadora, y su profundo trabajo en la formación de jugadores; y si no es en el 2010, puede ocurrir pronto.   Estados Unidos no está distraído naturalizando futbolistas ni experimentando con entrenadores diferentes; tampoco pierde el tiempo disputando partidos intrascendentes ni convenciendo a los futbolistas que juegan en Europa para que vengan a la Selección. En el equipo estadounidense todos anhelan jugar, todos desean competir, todos sueñan con ser “Campeones del Mundo” en el 2010. Si ocurre o no, eso ya es otra cuestión, pero saben a dónde quieren llegar, tienen una meta que alcanzar. Ellos ya están en camino, ellos saben a dónde van. ¿Lo sabemos nosotros? Espero que para el 12 de agosto, lo tengamos más claro. “The Yanks are coming…are you?

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