¿Dónde está nuestro poder?

Son tiempos extremos, desesperados. Y ante esta clase de urgencias el inconsciente colectivo.

Son tiempos extremos, desesperados. Y ante esta clase de urgencias el inconsciente colectivo, el pequeño Shamán que habita muy adentro de nosotros, ese ser supersticioso y cabalero que se niega a morir, hace cualquier cosa con tal de mantener viva la esperanza. Todo se vale en medio de una crisis, todo es permisible cuando vivimos situaciones límite como ésta. De repente, sin saber quien la inició, recitamos una leyenda del pasado para cargarnos de fuerza; veneramos a un héroe de la tribu para inspirarnos con su poder; entonamos un himno antiguo, un mantra, para protegernos de los enemigos y superar los males que nos abruman. Hace unas semanas, antes de que iniciara la Copa de Oro, Javier Aguirre alertó, inteligentemente, de que sentía mucho pesimismo en torno a la Selección Mexicana. No era para menos. Tras conquistar el torneo de la CONCACAF y a unos días de que enfrentemos a Estados Unidos en la eliminatoria mundialista, abro hoy los periódicos y me encuentro con varios mensajes para mejorar nuestra actitud. NaCO me invita a prender una veladora para rezarle a “San Cuauh”, posiblemente, uno de esos contados personajes en que los mexicanos todavía tenemos algo de fe. Nike me recuerda lo que es “echarle huevos” a la vida y me invita a seguir creyendo porque “con ganas se sueña y con huevos se llega”. Coca Cola revive en la televisión una canción de mi infancia en la voz de los jugadores de mi Selección y me reiteran que pase lo que pase: “seguro que mañana sale el sol”. Y los esfuerzos por elevar nuestro estado de ánimo están por todas partes. Se organiza un megaconcierto gratuito en el Ángel de la Independencia para transmitir el mensaje de que la “Ciudad de México está llena de vida”; el Presidente Calderón recibe a Paola Espinosa, una mexicana a la que la crisis “le hace los mandados” y se convierte en Campeona Mundial de clavados; el América revive un uniforme del pasado, una camiseta gloriosa con tal de olvidar los malos tiempos; y Pumas diseña un modelo polémico, con imagen de alta tecnología, al que hoy llaman “Pumi-neitor”.   La crisis no sólo golpea a México, el pesar es mundial. Sin embargo, los mensajes de esfuerzo, ánimo, y lucha están ahí, aunque a veces no seamos capaces de descifrarlos. A los 38 años, Lance Armstrong regresó al Tour de Francia para enseñarnos lo que es vencer el sufrimiento sobre una bicicleta y subir de nuevo al podio con tal de recordarnos que el enemigo de la humanidad se llama: cáncer. A los 40 años, Michael Schumacher vuelve a la Fórmula 1 para ir en contra de la corriente y ayudar a Ferrari a recuperar la supremacía. En tiempos de crisis de credibilidad para la natación, Michael Phelps utiliza un traje de baño que hoy ya nadie quiere usar y se lanza a la piscina para ganar cinco medallas de oro de seis posibles y ser nombrado mejor nadador del mundo, otra vez. Mensajes por todas partes, invitaciones de lucha, exhortos a la fe, mantras, himnos, audacias, sacrificios…Son tiempos extremos, días desesperados en un época de crisis y reflexión, pero también de voluntad y acción. Armstrong, Schumacher, Phelps, los mejores hombres y mujeres de nuestro tiempo han regresado para usar su poder y poner el ejemplo. ¿Cuál es tu poder? ¿Dónde está tu poder? Es momento de usarlo.   

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