Las confusiones de Chivas

Las sensaciones que ofrece la victoria tienden a parecerse: alegría, euforia, celebración, frenesí, suelen mezclarse, confundirse, cuando pasan por el prisma del triunfo.

Las sensaciones que ofrece la victoria tienden a parecerse: alegría, euforia, celebración, frenesí, suelen mezclarse, confundirse, cuando pasan por el prisma del triunfo. Sin embargo, ninguna derrota es igual a otra, y mucho menos en un Clásico. Una cosa es sentirse frustrado y otra impotente; una cosa es experimentar el infortunio y otra la resignación. ¿Si eres de Chivas cómo te sientes hoy?¿Qué sensaciones te dejó el Guadalajara? ¿Qué sentimientos te provocó? 

Tras una derrota tan dolorosa como lo es la de un Clásico, lo más sencillo siempre es echarle la culpa a alguien y descargar sobre él todas nuestras frustraciones. Pero pensar que una sola persona es el causante de todos los males es un camino seguro para equivocarnos de nuevo en el análisis de la crisis. 

En mi caso, más allá del estilo del entrenador y el estado de forma de los jugadores, considero que en este momento el Guadalajara está confundido. Porque el problema no es que Luis Ernesto Michel haya salvado a Chivas de una goleada, sino que Guillermo Ochoa sólo haya tenido una sola jugada de apremio en todo el partido. La cuestión no es que con Raúl Arias las Chivas sean más precavidas y menos espectaculares, sino que se hayan defendido tan mal y hayan atacado con tan magros resultados ante el América. El dilema no es que Omar Bravo esté lejos de su mejor forma, sino que Omar Arellano y Ramón Morales se queden la mitad del partido en la banca. 

Lo peor del asunto no es que el Guadalajara haya caído en el Estadio Azteca sino que los aficionados del Rebaño nos hayamos quedado con la maldita sensación de que, si América hubiera tenido más sangre, el Clásico hubiera podido terminar con un marcador de escándalo. 

El problema es que, en medio de tanto cambio, las Chivas hoy no tienen las ideas claras y se han convertido en un equipo inestable, que además, durante el Clásico se mostró incompetente para defender, inofensivo al ataque, e inocente para leer a su rival.   No pretendo dramatizar la situación de Chivas. Con todo y la mediocridad de su desempeño, la Temporada sigue viva y el equipo está solo a dos puntos de la zona de calificación. Tampoco creo que el Guadalajara vaya a mejorar súbitamente, sin embargo, creo que Raúl Arias puede hacer jugar mejor a este plantel para intentar rescatar la campaña.  

En cuanto al América, también me decepcionó. La del domingo era su gran oportunidad para golear y regalarle a sus aficionados una tarde inolvidable, sin embargo, por falta de ambición, la dejó escapar. Ocasiones como éstas no se presentan con frecuencia. Lástima por el Ave.

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