Rosique

Selección: ¿Nery o el 'Chicharito'?

Lunes 1 de Febrero del 2010



Los delanteros mexicanos viven el mismo infortunio que el Jaguar, la Tortuga o la Mariposa Monarca, son especies en peligro de extinción en México. Sin embargo, este inicio de año me resulta esperanzador cuando veo anotar a Javier Hernández de Chivas, Miguel Sabah de Monarcas, Isaac Romo de Querétaro, Abraham Carreño y Aldo de Nigris de Monterrey y Enrique Esqueda del América. ¿Estamos acaso ante un resurgimiento del atacante nacional? ¿Se trata sólo de una pequeña racha? ¿Se ha diseñado un nuevo prototipo de goleador mexicano?

Javier Hernández y Sabah pertenecen al diseño clásico de delanteros mexicanos, es decir, goleadores de mediana estatura, rematadores rápidos y versátiles como lo fueron Luis García, Luis Flores y Omar Bravo. Romo, Carreño, Esqueda y De Nigris son tipos altos, largos, rematadores aéreos, potentes para la definición y muy capaces para luchar solos y fabricarse, con zancada larga, sus jugadas de gol. Podríamos agruparlos en el tipo de jugadores que fueron Carlos Hermosillo, Ricardo Peláez o Jared Borgetti, aunque me gustaría pensar que los de ahora son distintos, tal vez más aptos para jugar fuera del área pero menos expertos para el remate.

Imagino que Javier Aguirre recibe con gran alegría los goles de estos chicos porque luego de probar en la Selección Mexicana con Guille Franco, Carlos Vela, Nery Castillo y Francisco Palencia persisten las dudas sobre el "9" ideal para encarar la Copa del Mundo y además, mucho se ha discutido sobre la necesidad de contar con delanteros de mayor envergadura física.

Si la temporada pasada Aldo De Nigris fortaleció, con goles cruciales, su candidatura para llegar a la Selección, actualmente es Javier Hernández el delantero que merece ser probado. ¿Es joven? Sí, afortunadamente. Llegaría al mundial con apenas 22 años. ¿Tiene mucho camino por recorrer? También, pero en sus 55 partidos en Primera División ha marcado la estupenda cifra de 20 goles.

¿Hay que llevar a Javier Hernández con calma? Quién sabe... Cada futbolista tiene sus propios tiempos. ¿Qué hubiera sido de Gerardo Torrado si Manuel Lapuente no lo hubiera llevado a la Copa América de 1999 con apenas 20 años y sin ser titular en Pumas? ¿Dónde estaría Andrés Guardado si Ricardo Lavolpe no lo hubiera llevado al Mundial 2006 con 19 años y una veintena de partidos en el Máximo Circuito? ¿Se hubieran retrasado sus procesos? ¿Se hubiera detenido su crecimiento? Probablemente sí.

Es imposible saber, por ahora, si Javier Hernández está hecho con la misma pasta. Empero, el joven de Chivas merece que le permitan mantener vivo su sueño de estar el 11 de junio en el Soccer City de Johannesburgo y salir a la cancha con la camiseta "9" de la Selección Nacional. Si a Nery Castillo le han dado una docena de oportunidades, Javier, tercera generación de una gran familia de auténticos futbolistas mexicanos, merece, al menos, una. Ojalá que llegue muy pronto.

Nota: Las columnas que se presentan en la sección Editorial de mediotiempo.com, son responsabilidad única de sus autores y no reflejan necesariamente la opinión periodística de Medio Tiempo.
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