Lecciones de gloria: Deportv

Deportv nació una noche de enero de 1974, eso me contaron los que llegaron antes que yo. Fue un domingo, día de futbol, en aquellos años maravillosos en que la televisión tenía una piel más pálida.
“El éxito es esa paz mental que resulta de la satisfacción de saber que hiciste todo tu esfuerzo, todo de lo que eres capaz” John Wooden, entrenador histórico de UCLA.  
Para Alejandro Lara Licea, humilde y sentido homenaje por todos estos años de cariño.

(Texto escrito por el autor para celebrar los 37 años de Deportv en la emisión del 9 de enero 2010) Deportv nació una noche de enero de 1974, eso me contaron los que llegaron antes que yo. Fue un domingo, día de futbol, en aquellos años maravillosos en que la televisión tenía una piel más pálida, pero también unas ganas inmensas de soñar. Nuestro fundador y maestro, José Ramón Fernández y un equipo de pioneros se lanzaron aquel domingo a una aventura que marcaría para siempre a la Televisión Mexicana y que a la vez, se convertiría en la gran escuela de la crónica deportiva en nuestro país. La misión en aquel tiempo, era la misma que hoy: entrar a tu casa todos los domingos para relatarte las historias de tus héroes, llevarte por el mundo en busca de esos pastos verdes donde surgían tus ídolos. Puedes preguntárselo a tu padre o a tu abuelo. Eran los tiempos en que el mundo admiraba a Johan Cruyff, el holandés volador, pero que como de costumbre, al final, veía triunfar a Alemania. Eran las épocas en las que Mohamed Alí le gritaba al mundo que era él era “el más grande”, y en las que Pelé se lanzaba a conquistar un territorio virgen.   Nacimos en una época marcada por la hegemonía de una Cruz Azul, pero también matizada por las jugadas mágicas de Carlos Reynoso. Hoy nos sentimos orgullosos porque siempre, en estos 37 años, hemos estado ahí. Deportv era aún joven cuando llevó hasta tu habitación, el prodigio de una chica rumana que conquisto al mundo, porque en el fondo, nunca habrá otra vez nadie como Nadia. Viajamos hasta Argentina para ver a la “Albiceleste” ganar por primera vez el título mundial, y fuimos hasta Moscú, en plena guerra fría, donde vimos llorar al oso Misha. Porque en estos 37 años hemos estado contigo, y también con ellos…Con nuestros medallistas olímpicos… Con Ernesto Canto y con Raúl González, con Daniel Aceves y Carlos Girón. Acompañamos noche a noche al gran Fernando Valenzuela cada vez que subió al montículo en Dodger Stadium. Contamos uno a uno los goles de Hugo Sánchez con el Real Madrid, y nos sentimos los mejores cada vez que Julio César Chávez soltaba su mano derecha. Sugar Ray Leonard, “Manos de piedra”, Tyson y Pacquiao, ninguno se escapó de nuestra cámara. Han sido tantos años, pero igual como se recuerda para siempre a un ser querido, nosotros guardamos aún cada momento, los buenos y los malos, la tijera de Manuel Negrete en el 86 y los malditos penaltis. Los milagros de Maradona y también sus infiernos. La mentira de Ben Johnson en Seúl y el drama horrendo de “Los Cachirules”. Escuchamos gritar al “Tuca” Ferretti tras aquel zapatazo glorioso en C.U. Aplaudimos en Barcelona a Carlos Mercenario, nuestra única medalla aquellos juegos, y gritamos junto a Luis García sus goles del 94. Porque una vida sin memoria no es vida, por eso estamos aquí. En estos 37 años que hoy cumplimos, te hemos llevado a las entrañas de cada estadio y al corazón de cada clásico. Hemos sido bastión anti-americanista y también origen de polémica. Vimos juntos a Mohamed Alí encender aquella flama en Atlanta 96, y también a Luis Hernández encender las canchas de Francia 98. Fuimos al otro lado del mundo, hasta Sydney para ver triunfar a Soraya, y salir indignados y a la vez, aliviados, tras aquellos 20 kilómetros de marcha. Supimos lo que era pegar un jonrón en Grandes Ligas, y después, dos, tres, 15, 30, gracias a Vinicio.   Así se nos han ido ya más de tres décadas y vamos por la cuarta. Son 37 años ya, y lo mejor es que seguimos soñando igual que la primera vez, de la misma forma en que lo hizo Lorena o lo ha hecho Paola, como lo hicieron Ana Guevara y Belem Guerrero en Atenas; igual que Guillermo Pérez y María Espinosa en Beijing. Porque al final esta es nuestra razón de ser, nuestro motivo de existir, seguir siempre a nuestros once de la tribu, buscar al hombre más rápido y a la mujer más fuerte, olfatear la gloria y escribir la historia. Asombrarnos, con la fiesta más grande que existe sobre la faz de la tierra. Como te dije, nacimos un domingo, eso me contaron los que llegaron antes que yo, un día de futbol, una noche de enero, pero de 1974. Hoy, 37 años después, Deportv entra de nuevo a tu casa con las mismas ganas inmensas de soñar. Gracias a los que iniciaron esta aventura. Gracias a José Ramón por mostrarnos el camino. Gracias a los que la mantienen viva. Gracias a ti, por compartir con nosotros, esta fabulosa historia. *Te invito a seguir disfrutando esta “Fabulosa Máquina de Sueños” en: www.antoniorosique.blogspot.com

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