Postales del fin del mundo

Días de reto son estos. Tiempos interesantes en los que nuestro futbol se pone a prueba; periodo de exámenes para todo el proyecto de la FEMEXFUT; jornadas decisivas para determinar próximos rumbos.

Días de reto son estos. Tiempos interesantes en los que nuestro futbol se pone a prueba; periodo de exámenes para todo el proyecto de la FEMEXFUT; jornadas decisivas para determinar próximos rumbos: desde la Sub-17 hasta la Mayor, pasando por la Femenil y muy pronto -también- por la Sub-20 ¿Vamos bien? ¿Hay que mantener el mismo camino? ¿Hay que modificarlo? A finales de agosto, una vez que termine este verano frenético marcado por viajes, climas y estadios, tendremos el diagnóstico completo para poder tomar decisiones.

Por lo pronto, te escribo desde la interesantísima Argentina, tierra apasionada -como pocas- por este fabuloso juego. Aquí, casi cualquiera -en los taxis y en las calles- tienen una opinión seria sobre el futbol (o al menos, así lo aparentan). Cuando llegué a Buenos Aires, el miércoles pasado, el tema en los cafés porteños era el traumático descenso del River Plate a la Segunda División o Nacional B. Los hinchas -a favor o en contra- viven todavía un periodo de shock ante tal acontecimiento. Se trata de una novedad terrible. No es para menos. Los “Millonarios” son el equipo que más ligas ha ganado en este país y ha sido dos veces Campeón continental. River es a Argentina, lo que el América es a México. Así que pueden imaginarse la magnitud de la hecatombe.

¿Y MESSI?

Sin embargo, en cuanto la Selección Argentina debutó en la Copa América con ese empate con notas de frustración ante Bolivia, la temática popular cambió. A Messi casi no le reconocen cuando porta la “Albiceleste”; a Tévez le aclaman en la grada, pero -en la cancha- produce por debajo de su costumbre; la prensa quiere ver como titulares a Javier Pastore y al “Kun” Agüero, pero el entrenador, Sergio Batista, tiene otras ideas en mente. Cómo andará la cosa, que acá ya empiezan a extrañar la reciente era de Diego Armando Maradona, la cual terminó en Cuartos de Final de Sudáfrica 2010. “Al menos jugaba a algo....”, dicen.

Brasil, el otro favorito, ha comenzado casi igual. El cero a cero con Venezuela aumenta la presión sobre Mano Menezes, un entrenador obligado a rozar la perfección si consideramos que le han encomendado preparar al Brasil que será anfitrión en el 2014. Vaya compromiso. Pero, tampoco hay que llamar todavía a las ambulancias. Esta Copa siempre toma a los futbolistas a mitad de lo que deberían ser sus vacaciones, y algunos tardarán un par de partidos en ponerse a punto, mientras otros encontrarán la oportunidad de resaltar inesperadamente.

MÉXICO BUSCA INSPIRACIÓN

En lo que respecta a México, resulta difícil valorar los alcances de un equipo que se armó en medio de accidentes y escándalos. A la Selección Azteca siempre le han sentado bien los aires de Sudamérica (dos subcampeonatos, tres terceros lugares en Copa América), pero con un equipo tan dispar y con escasos días de trabajo en conjunto habrá que apelar más a la inspiración, a la fortuna, o a la alineación de los astros (y no me refiero a los terrenales). Bajo estas circunstancias, llegar a Cuartos de Final representaría un resultado dignísimo, sin olvidar que los objetivos auténticos de este equipo son: Ganar el Oro Panamericano en Guadalajara el próximo octubre, y conquistar el boleto a los Juegos Olímpicos de Londres 2012.     BUENOS AIRES...

Así las cosas, Argentina 2011 ha comenzado para mí con el aroma de las medias-lunas (croissants) y el expresso de las mañanas en el legendario Café Tortoni; el tango viejo y también el nuevo (el electrónico de “Bajofondo”) por las noches en el Café de los Angelitos; las tiendas de antigüedades en el barrio de San Telmo; los cortes de carne que ofrecen los restaurantes de Puerto Madero; el viento helado de la costanera; el cognac de las tardes en la hermosísima librería El Ateneo; las compras en Palermo Soho; los vinos de Mendoza, San Juan y Neuquén; las risas al conocer los nombres de los clubes de futbol que aquí cohabitan: “Colectiveros”, “Desamparados”, “Saca-Chispas”, pero -ante todo- lo mejor de estos primeros días ha sido la experiencia de mezclarse -ir y venir- entre los argentinos, sus mitos, sus historias, sus amores, sus neurosis, sus fijaciones, sus leyendas, sus héroes, sus pasiones, su futbol. Todavía nos falta mucho por disfrutar, por conocer. Tiempos interesantes son estos.

*Te invito a seguirme en Twitter: @Antonio_Rosique y en mi blog: www.lafabulosamaquinadesuenos.com

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