Éste clásico no lo podemos perder

Volver a estar en contacto con ustedes tiene un significado muy especial para mí. Hace quince días, cuando publiqué mi primera columna en Medio Tiempo, soñaba en que para estas fechas estaríamos...

Volver a estar en contacto con ustedes tiene un significado muy especial para mí. Hace quince días, cuando publiqué mi primera columna en Medio Tiempo, soñaba en que para estas fechas estaríamos en semifinales; hoy ese sueño es una realidad. Gracias a las nunca bienvenidas lesiones, no pude jugar en la eliminatoria contra el América. La verdad es que se sufre más de fuera que desde adentro Me la pasé sudando frío, la verdad es que sabíamos que era muy difícil el hecho de avanzar a la siguiente ronda, pero siempre pensamos en aprovechar sus excesos de confianza, especialmente si lográbamos anotar un gol de forma tempranera, como finalmente sucedió. Cuando el marcador se puso tres a cero nos dimos cuenta de que se podía, y ellos cada vez lo vieron más difícil, trataron de reaccionar, pero no les alcanzó.

TODO SE CONJUNTÓ PARA GANAR

Después de festejar el triunfo de mis compañeros, que también considero mío, analice las circunstancias de la eliminatoria y concluí que para la consecución del boleto se conjuntaron los excesos de confianza del América con una excelente actuación de nuestra parte. Nosotros salimos con una alineación adecuada. Con anterioridad, habíamos platicado sobre la importancia de marcar en el primer tiempo, sabíamos que eso provocaría cierto nerviosismo entre los americanistas. Ya con el tres cero a favor fue como agarramos la motivación requerida para no dejar de luchar hasta conseguir nuestro objetivo.

EL CABALLO NEGRO DE LA LIGUILLA

Si en la columna anterior hablé acerca de nuestras intenciones de convertirnos en el “caballo negro” de la liguilla, en ésta ocasión lo afirmamos aún con mayor convicción.  En torneos anteriores habíamos clasificado como líderes generales, todos nos daban como serios aspirantes al título, y terminamos eliminados. Espero que ahora, después de haber clasificado de último minuto, sea nuestra temporada y que podamos darle a nuestra inigualable afición el título que tanto añora.

MONTERREY ES FAVORITO, PERO…

No por enfrentar al Monterrey ocultaré una verdad evidente: ellos son favoritos. Nadie puede negar que la temporada de los Rayados fue extraordinaria, que su actuación ante los Tecos resultó impresionante. Pero nosotros, con la victoria ante el América, no tenemos nada que perder, estamos revitalizados. Todos nos daban por muertos, y ya ven lo que sucedió… La forma en que se ganó nos impulsa a seguir adelante, a luchar por obtener la corona del Apertura 2005. La verdad, es un clásico que no podemos perder.

TENEMOS QUE QUITARLES EL BALÓN

A Monterrey le haremos daño si logramos quitarles la pelota. Para vencer a los Rayados necesitaremos un ritmo sostenido, de un ir y venir constante. El chiste es no prestarles la pelota; conseguido eso, lo importante será aprovechar las oportunidades en su portería para dejarlos fuera y conseguir el pase a la final del futbol mexicano.

ANHELO ESTAR EN LA VUELTA

Minutos antes de escribir la presente columna acudí a realizarme un estudio para evaluar cómo ha evolucionado mi lesión. Desafortunadamente no podré estar en el juego de ida, en el mejor de los casos iré a la banca. Apenas hoy comencé a trotar. Son ocho días de la lesión y tiene que ir sanando poco a poco hasta que me encuentre en óptimas condiciones. De cualquier manera, espero estar listo para el juego de vuelta, en donde lucharemos por darles una enorme satisfacción a nuestros aficionados.

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