La emoción del primer gol

México participó por invitación en el primer Campeonato de Fútbol a celebrarse en Uruguay. Corría el año de 1930 mismo en el que nuestro país vivía cambios significativos en el aspecto político y...

México participó por invitación en el primer Campeonato de Fútbol a celebrarse en Uruguay. Corría el año de 1930 mismo en el que nuestro país vivía cambios significativos en el aspecto político y social. Apenas dos años antes moría asesinado el presidente electo Álvaro Obregón y Plutarco Elías Calles comenzaba a crear su maximato presidencial a costa de tres presidentes peleles que permitieron que el ex mandatario interviniera en las decisiones más importantes del país.

Para asistir al Mundial, se designó al español Juan Luqué de Serrallonga como entrenador de la selección. Luqué, era un hombre extrovertido, mano dura, pero jocoso y hasta divertido. Se eligieron un total de 17 jugadores, todos ellos provenientes de equipos de la capital a los que se les sometió a una serie de entrenamientos tanto en los campos del Distrito Federal como abordo del barco en el que se viajó a Uruguay.

México tuvo el honor de ser designado junto con Francia como los países que abrirían el primer Campeonato Mundial de Fútbol el 13 de julio de 1930 a las tres de la tarde en el estadio pocitos. El que anotara el primer gol, sería, sin duda, recordado por siempre. Luqué de Serrallonga instó a sus jugadores a que ganaran esa gloria para su país.

El encuentro comenzó bajo una constante llovizna, con un viento fuerte y frío en un terreno lodoso y resbaladizo. Francia domina rápidamente las acciones y al minuto 18 Laurent clava el esférico en la meta del guardameta mexicano. A los 39 minutos Langiller anota el segundo para Francia; a los 42 minutos, de los pies de Machinot, sale una ráfaga para decretar el tercero en contra. Es hasta el minuto 25 del segundo tiempo cuando Juan Carreño, el llamado "Trompito", jugador del Atlante, logra anidar el balón en la meta francesa, es el primer gol de México en Copas del Mundo. Para cerrar la cuenta, Francia logra anotar nuevamente por medio de Machinot con disparo fuerte y raso faltando 8 minutos para que concluya el partido.

Los jugadores mexicanos, cabizbajos abandonan la cancha. En el vestidor, los recibe Serrallonga con aplausos y les dice: "no se preocupen, tienen la satisfacción y no me cabe la menor duda de que vuestro país será recordado a lo largo de la historia de las Copas del Mundo. Así que siéntanse orgullosos por ser el único país en recibir el primer gol en una Copa Mundial de Fútbol, título que nunca van a perder".

Es así, como México tiene el "orgullo" de haber recibido el primer gol en un Campeonato Mundial de Fútbol...

Anécdota contada por Flavio Zavala Millet

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