Momentos Memorables II

El 24 de mayo de 1959, la Selección Mexicana se aprestaba a recibir a su similar de Inglaterra en un estadio de Ciudad Universitaria a su máxima capacidad.

Cuando México le ganó 2-1 a Inglaterra. Los ingleses traían a ocho jugadores mundialistas. El 24 de mayo de 1959, la Selección Mexicana se aprestaba a recibir a su similar de Inglaterra en un estadio de Ciudad Universitaria a su máxima capacidad. Desde muy temprano, la Calzada de los Insurgentes se fue poblando de automóviles que concurrían en gran número al recinto -hasta ese momento- más grande y moderno del futbol en nuestro país. Las líneas de camiones que normalmente transportaban estudiantes a la Universidad, se vieron colmados de aficionados: niños, jóvenes, hombres y mujeres se dieron cita para ver uno de los partidos más importantes –si no es que el más- jugado hasta entonces en la República Mexicana. Una hora antes del encuentro, el estadio estaba lleno, la recaudación de ese día fue de 614 mil 121 pesos, la más alta hasta el momento para un partido de futbol. La Selección, comandada por Fernando Marcos, había sido criticada por recurrir a muchos jóvenes en su alineación, dejando a los grandes veteranos en la banca. El técnico, haciendo oidos sordos, presentó la siguiente alineación con una base de elementos jóvenes y algunos veteranos de gran experiencia: Antonio Carbajal; Juan Bosco, Jesús del Muro y "El Gallo" Jáureguí; Raúl Cárdenas y "Panchito" Flores; Alfredo del Águila, Salvador Reyes, Carlos González, Sabás Ponce y Raúl "La Pina" Arellano. Un 3-2-5 completamente ofensivo que parecía un suicidio frente a una potencia como lo eran los ingleses. Inglaterra por su parte, con su cuadro de lujo saltó a la cancha con: Hopkinson; Howe, Wright y Armfield; Clayton, y McGuiness; Holden, Jimmy Greaves, Kevan, John Haynes y Bobby Charlton. Ocho de ellos fueron o serían mundialistas por Inglaterra, incluyendo en el Mundial de 1966 donde saldrían Campeones. El partido dio inicio y los mexicanos parecían tensos. Las llegadas inglesas se reflejaron casi de inmediato en el marcador y así al minuto 14, Kevan aprovechó un centro que fue rebanado por la zaga mexicana y concretó el primer gol. Todo parecía indicar que una vez más México sería presa fácil de un coloso del futbol mundial, pero lo que ocurrió mñas tarde, fue muy diferente de lo que nos tenían acostumbrados. El apoyo desmedido del público en las tribunas y los buenos manejos desde la banca de Fernando Marcos, fueron nivelando la situación. El "siquitibum a la bim bom ba" retumbó en las gradas y los delanteros nacionales fueron adueñándose del balón. Juan Bosco, gran defensa mexicano, comandó atrás y en la zona de contención y no sólo se convirtió en el gran recuperador de balones, nulificando a Kevan y Charlton, si no en un hombre más de la línea media, lo que dio oportunidad a Cárdenas de irse al frente y en una descolgada anotar de cabeza el gol del empate al minuto 26. Las llegadas de la Selección de Inglaterra fueron acrecentándose, pero la recia defensiva mexicana se consolidó y a base de contragolpes, dominó el encuentro. Entraron al terreno de juego Héctor Hernández y Antonio "El Güero" Jasso y la delantera se reagrupó con eficacia. Una descolgada sensacional fue más que suficiente para definir marcadores. Salvador Reyes, aquel notable jugador de las Chivas Rayadas del Guadalajara, lograría el segundo gol mexicano faltando aproximadamente 20 minutos para que concluyera el partido. Inglaterra se volcó en los últimos minutos, los nuestros eran poca cosa para ellos futbolísticamente hablando como para perder el orgullo y la flema inglesa en una cancha mexicana. El silbatazo final, sin embargo, puso las cosas en su lugar. El cuadro nacional, el Tricolor de Fernando Marcos se alzaba con un sonado triunfo que sabía a oro molido. Era la primera victoria de resonancia para una Selección Mexicana. Sin duda alguna, es un momento memorable del futbol mexicano...

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