El club del Bicentenario

El gol –dice Eduardo Galeano en El futbol a sol y sombra- es el orgasmo del futbol. Cada día es más difícil marcar un tanto, porque las defensas se multiplican mientras.

El gol –dice Eduardo Galeano en El futbol a sol y sombra- es el orgasmo del futbol. Cada día es más difícil marcar un tanto, porque las defensas se multiplican mientras que los delanteros son más escasos, por eso, cuando un goleador surge, y a lo largo de años de trabajo constante logra llegar a consagrarse entre los máximos anotadores, se le memora, se le recuerda como alguien especial dentro del bello deporte como lo es el futbol.

Conmemorando el Bicentenario, haremos nuestro propio recuento. Desde que se instauró el futbol profesional en México en 1943, solamente 6 jugadores han logrado anidar el balón 200 veces o más en la portería enemiga durante la Liga.

En mi colaboración de hoy dejo de lado las acostumbradas anécdotas para recordar a estos 6 futbolistas que han cambiado el rumbo del futbol mexicano.

Con 209 goles el mexico-brasileño Luis Roberto Alves Luis Roberto Alves “Zaguinho”. Su enorme zancada, su pierna izquierda y su sed de triunfo caracterizan a Zague, que emulando las viejas glorias de su padre, logró convertirse en el máximo realizador del América de todos los tiempos. Jugando también para Atlante y Necaxa siguió mostrando su clase, aunque es abismal su cifra de goles entre los tres cuadros, con América jugando de 1985 a 1996 y del Inv. 97-Ver. 98 logró 162 goles, con Atlante Inv. 96-Ver. 97 e Inv. 98-Inv. 99 24 tantos, y con Necaxa Inv. 2000-2002 23 goles.

Con la Selección también mostraría sus artes goleadoras, en un solo partido anotó 7 tantos el 11 de julio de 1993 a Martinica durante la Copa de Oro, fue por cierto Campeón Goleador de ese evento con 11 tantos y jugó el Mundial de 1994.

Con 214 goles, el chileno Oswaldo Castro. Oswaldo Castro “Pata Bendita”. Excepcional elemento chileno que tenía un cañón en su pierna izquierda. Sus tiros eran potentes obuses que costaron a más de un jugador quedar conmocionados al recibir el tiro en su persona. Campeón goleador con América en 1974, obtuvo dos subcampeonatos. Jugó en América (1971-1975), Jalisco (1975-1979), Neza (1979-1981), Potosino (1981-1982) y Pumas (1982-1984). Su último gol lo marcó al Puebla el 12 de mayo de 1984.

José Saturnino Cardozo con 249 goles. Cardozo, un guaraní que llegó a México para el conjunto escarlata en 1995, se ha convertido en el máximo ídolo del Toluca. Sus goles representan no sólo puntos para la Institución choricera, sino títulos, ya que gracias a sus tantos el Toluca consiguió la envidiable cifra de cuatro campeonatos. Nació el 19 de marzo de 1971 en Nueva Italia, Paraguay. Hombre de área, un súper dotado con un olfato para el gol sorprendente, poseedor de dos piernas potentes, un cabeceo impresionante y unos reflejos felinos, además de una inteligencia a toda prueba. Debutó en México el 7 de enero de 1995 en el partido Toluca-Tampico. Su primer gol lo anotó el 12 de marzo de 1995 al Morelia y aunque sufrió una fuerte lesión, el Club Toluca supo aguantarlo para que, con el paso del tiempo, se convirtiera en el máximo romperredes choricero en toda la historia. Campeón de goleo en los Torneos Ver. 98, Ver. 99 y Apertura 2002, en donde marcó un récord en Torneos cortos con 29 goles, era un fenómeno del área chica. Cardozo fue factor en varios de los títulos que ha conseguido el Toluca en los últimos años. Cuatro para ser exactos. Sus goles, su presencia, su espíritu ganador, marcaron una época con los Diablos Rojos y en todo el futbol mexicano ya que es también el mejor goleador en Liguillas, además, en el 2003, fue el máximo anotador a nivel mundial.

Con 252 goles el mexicano Jared Borgetti. Jared Borgetti inició su carrera en el Atlas de Guadalajara, su debut se dio el 6 de marzo de 1994 y anotó su primer gol el 9 de octubre de ese mismo año al Toluca en la mismísima Bombonera. En el Invierno 96 pasó al que ha sido el equipo de sus amores, el Santos de Torreón, en donde es el máximo goleador de la franquicia con 189 goles. Campeón de Goleo en dos Torneos consecutivos, el Inv. 2000 y en el Ver. 2001, es también el máximo realizador mexicano en Liguillas con 40 tantos. En la Primera División del futbol mexicano ha jugado también en Dorados, Pachuca, Cruz Azul, Monterrey, Chivas, Puebla y Morelia.

En la Selección, también ha creado su propia historia y es el máximo romperredes en la misma.

Carlos Hermosillo con 294 goles. Centro delantero de gran fuerza, comenzó su carrera con poca técnica pero de gran presencia en el área, gustaba de anteponer el cuerpo y ser un caza goles nato. Con el paso del tiempo su técnica mejoró notablemente y se convirtió no sólo en un gran goleador, sino al final de su carrera en un pasador excelente. Su remate con la cabeza era contundente y manejaba ambas piernas aunque la mayoría de sus goles los realizó con la derecha. Debutó en 1982-1983 con la Selección Amateur. Muy pronto fue llamado a la Selección Mayor por Bora Milutinovic y fue parte del grupo del Mundial de 1986 celebrado en nuestro país y jugó en el Mundial de 1994 en Estados Unidos. En la Liga sus equipos fueron América (1983-1990 y 2000), Monterrey (1990-1991), Cruz Azul 1991-1998), Necaxa 1998-1999), Atlante (2000), Chivas (2001).

EN PRIMER LUGAR ENTRE LOS MAXIMOS ROMPERREDES

El brasileño Evanivaldo Castro “Cabinho” 312 goles. Originario de Salvador, capital del estado de Bahía, en Brasil, Evanivaldo Castro nació el 28 de abril de 1948. Tuvo una larga trayectoria en su país antes de llegar a México en 1974.

Aunque la Temporada 74-75 no fue muy exitosa en el Torneo de Liga, Cabinho (el “pequeño cabo”, en portugués) marcó 16 goles en 27 juegos, con lo que comenzó a forjar su propia leyenda y pronto se reveló como una verdadera máquina goleadora, ya que a partir del año siguiente conquistó siete títulos de goleo de manera consecutiva, uno de ellos compartido con Hugo Sánchez, en la Temporada 1978-79, al marcar ambos 26 anotaciones. De sus siete títulos de goleo consecutivos, los cuatro primeros fueron con Pumas (1975-1976, 76-77, 77-78, 78-79). Los tres últimos campeonatos de esa cadena los consiguió con el Atlante (79-80, 80-81, 81-82), antes de “retirarse” al inicio del Torneo 82-83. Sin embargo, Cabinho regresó a la actividad en 1984-85 y volvió a obtener la corona de goleador, esta vez con el León para cerrar en 8 sus campeonatos de goleo. Aún tendría una Temporada más en el futbol mexicano, con los Tigres de la Universidad de Nuevo León, en 86-87 y al término de la misma anunció su retiro definitivo. En total anotó 312 goles para constituirse en el máximo anotador en la historia del balompié profesional de México.

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