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Cuando 'El Tubo' se fue a rematar

Sábado 17 de Noviembre del 2012

El portero del Guadalajara rompió un paradigma en el futbol. (Foto: Carlos Calderón)
El portero del Guadalajara rompió un paradigma en el futbol. (Foto: Carlos Calderón)

Hace unos días, en la ceremonia de la Segunda Investidura al Salón de la Fama del Futbol, durante la comida salieron a relucir muchas anécdotas, en especial, sobre los jugadores que recibían el merecido homenaje. Una de las que más me gusta contar es aquella del famoso “Tubo” Gómez, aquel mitológico portero del Campeonísimo Guadalajara cuando intentó rematar de último minuto, buscando un campeonato.

Cuando su hijo, durante el evento, recordó que su papá era todo un terreno en el deporte, Campeón centroamericano en voleybol (de ahí recibió su apodo, porque le pegaba como con tubo al balón), basquetbolista y que, hasta ya en estado avanzado de la enfermedad terminal que acabó con su vida, seguía compitiendo en “master” en Europa, no pude dejar de pensar en aquel par de tardes memorables que pasé platicando con él, entrevistándolo para un programa de “Hazaña, El Deporte Vive” y viendo sus miles de fotografías, no solo de él, sino de toda la historia del futbol de Jalisco: Excelsior, El nacional, El Oro, Atlas y Chivas, así como equipos amateur, Copas de Occidente, revistas, periódicos ¡Todo un maravilloso archivo digno del mejor coleccionista!

En esa plática, Don Jaime me contó –como a tantos otros- aquella memorable noche en la que se fue a rematar, buscando el gol para evitar perder el campeonato a manos del Oro. Hoy en día, son muchos los porteros que deciden en el último segundo irse a rematar, pero en la ya lejana década de los sesenta, fue algo insólito, único, algo que no se había visto antes y por eso fue tan comentado y quedó en el recuerdo de muchos de los viejos aficionados.

Tal vez la anécdota ya la han escuchado, pero para aquellos que no, o que les gusta recordar momentos gratos de nuestro balompié, les dejo la anécdota, de cuando “El Tubo” se fue a rematar…

La historia del Campeonísimo Guadalajara, aquel de finales de los cincuenta y -materialmente- toda la década de los sesenta, está llena de alegrías, historias y anécdotas. Pero creo que ninguna es tan recordada por los viejos aficionados como aquella de la Final del Torneo 1962-1963.  Ese año, las Chivas Rayadas del Guadalajara buscaban no un campeonato más, si no el quinto de manera consecutiva.  

El último partido se jugó el 20 de diciembre de 1962. El rival de esa noche era el Oro, cuadro también jalisciense que luchaba palmo a palmo por el campeonato de Liga. Guadalajara, no necesitaba más que del empate para obtener el título, el Oro, requería de la victoria.

Las Chivas tenían una racha en sus últimos encuentros de ocho triunfos y siete empates. No habían perdido ni pensaban hacerlo. El Oro, en cambio, tenía entre sus filas a Amaury Epaminondas, líder de goleo del certamen.

Las tribunas, sobra decirlo, se encontraban abarrotadas y no fue poca la cantidad de aficionados que se quedaron afuera del estadio con la ilusión de poder entrar de último minuto. La estrategia de Guadalajara, pese a que tan sólo necesitaba del empate, fue la de atacar los 90 minutos. La del Oro, aún cuando necesitaba del triunfo, a defenderse y contragolpear.

La defensiva aurea mantuvo a raya a las Chivas quienes se fueron desesperando. El Oro, en cambio, fue ganando espacios, acercándose poco a poco a la meta del "Tubo" Gómez.

Fue al minuto 25 del segundo tiempo cuando el Oro consiguió lo que anhelaba. En una descolgada anotaba el gol que lo ponía con el título en la mano.

El partido y las condiciones del mismo, permitieron al Oro manejarlo a su antojo. Se acercaban los minutos finales y los rojiblancos, ya desesperados, se lanzaban con todo ante el bien protegido marco áureo.

Es entonces cuando el portero Jaime "Tubo" Gómez se dirigió al "Chololo" Díaz y le presentó una estrategia. Lanzarse al ataque para tomar por sorpresa a la defensiva contraria -en aquellos tiempos ni quien soñase que el portero podía atacar-. Lo que parecía descabellado fue visto también como única opción. Faltaban cinco minutos para el término del encuentro cuando Isidoro Díaz hizo la señal convenida con "Tubo" Gómez para que éste corriera rumbo al área contraria.

El "Chololo" cobró una falta mandando el esférico a la cabeza de Gómez que entraba por el centro. Este remató y la mandó directo al ángulo superior de la portería que defendía Mota, quien en un lance en verdad extraordinario, logró desviar el balón a tiro de esquina. La gente gritó de emoción ante esta jugada inesperada. Loca, de pie, aplaudía a rabiar, pero el gol no entró.

Faltando escasos segundos para que terminara el encuentro, un tiro de esquina daba una nueva oportunidad para desarrollar la jugada. "Chololo" envía el centro y nuevamente Gómez remata al momento que es empujado por un contrario. El balón, salió ligeramente desviado de la portería, dejando a la tribuna encendida.

La estrategia falló. El Oro se coronó Campeón, arrebatando el título a las sagradas Chivas Rayadas del Guadalajara, pero esa jugada de Gómez siempre será recordada como: "El remate que pudo cambiar la historia"....

Nota: Las columnas que se presentan en la sección Editorial de mediotiempo.com, son responsabilidad única de sus autores y no reflejan necesariamente la opinión periodística de Medio Tiempo.

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