Y nos patearon el rancho...

Cuando el futbol mexicano era aún amateur y se jugaba sobre todo por amor a la camiseta, cuando los famosos sueldos no existían y sólo se tenía el beneficio de algún bono de agradecimiento...

Cuando el futbol mexicano era aún amateur y se jugaba sobre todo por amor a la camiseta, cuando los famosos sueldos no existían y sólo se tenía el beneficio de algún bono de agradecimiento, que en muchas ocasiones era en especie y no en dinero, comenzaron a visitarnos equipos extranjeros.

La primera vez que esto ocurrió,  fue en el lejano 1927, año en el que llegaron a nuestro país tres conjuntos: Colo Colo de Chile, Real Madrid de España y Nacional de Montevideo, que en realidad, era la Selección uruguaya que había ganado la Olimpiada de 1924 y que se preparaba para la de 1928, en la que también conseguiría el metal dorado.

En México, el futbol era muy rupestre, por llamarlo de alguna manera y se tenía la certeza de que se jugaba muy bien, sin embargo, la cadencia sudamericana y la fuerza europea vinieron a revolucionarlo todo.

El aficionado mexicano, al igual que los futbolistas nacionales, quedaron maravillados ante varios aspectos desconocidos, entre ellos la famosa jugada que conocemos como chilena, justamente porque en esta gira la vivimos por primera vez, así como el llamado pase de la muerte de los uruguayos.

Primero llegó el Colo Colo, que con un futbol pausado, con cambios de ritmo, desbordes y centros como ráfaga, deslumbraron a los rivales. En su presentación el 12 de febrero de 1927, dieron cuenta del Necaxa 3-0, perderían 1-0 con España y golearían sistemáticamente al América 6-1, a un combinado México-Atlante 3-1 y al Atlante solo, que por cierto no jugaba aún en la liga, sino en un aliga llamada Spaulding 3-1, despidiéndose finalmente con un empate a un tanto ante el Asturias.

El Colo Colo continuó su gira jugando en Jalisco y Veracruz, el equipo chileno disputó un total de 12 encuentros, con un balance de 10 victorias, 1 empate y 1 derrota. En provincia, derrotó a la Selección de Guadalajara por 4 a 1 y 4 a 0, y al A.D.O. de Orizaba por 5 a 0 y 8 a 0. El Colo Colo abandonó tierras mexicanas desde Veracruz con rumbo a Europa el 14 de marzo de 1927.

El Nacional, por su parte, en 5 partidos jugados entre junio y julio, anotaría la friolera de ¡29 goles! Y tan solo aceptaría 2, uno del América y otro del España.

Una verdadera aplanadora que bajó todos los humos a los encopetados cuadros capitalinos. La hazaña, parecía que la concretaba el Guerra y Marina (llamado después Marte) que mantuvo a raya a los charrúas, cuando faltaban menos de quince minutos para que terminara el encuentro. El 0-0 era visto como algo grandioso luego de las golizas impuestas, entre ellas un 9-0 a un conjunto compuesto por los mejores extranjeros de la Liga, sin embargo, al terreno de juego entró Héctor Scarone, llamado el “Gardel del Futbol”  y en unos minutos, con cuatro verdaderos cañonazos, puso las aguas a su verdadero nivel, por lo que ningún equipo se salvó de las golizas.

Faltaba una visita, la del Real Madrid. Como jefe de la delegación, venía don Santiago Bernabéu, recién retirado como jugador y que era nuevo miembro de  la junta directiva y ayudante del entrenador.

El Real Madrid, sin ningún miramiento, aún y cuando fue recibido con grandes comilonas por parte de la colonia española, vino a dar cátedra con un futbol de mucha fuerza y empuje. El equipo hispano le clavó 4 al América, 6 al Asturias, 8 al España, 4 al combinado México-Atlante, 5 al Necaxa y cerró con un 5-3 al América. En total, 32 goles a favor por 8 en contra.

Sin lugar a dudas, ese año de 1927 fue histórico, porque por la iniciativa de Baltazar Junco, un directivo del Club España, que logró traer no solo a los primeros equipos extranjeros a nuestra tierra, sino a lo más granado de los mismos. No obstante, sirvió también para abrir los ojos y ver que lo que decían los directivos y la prensa escrita, acerca de que en México se jugaba a gran nivel, era mentira.

La prensa, aseguraba que los equipos extranjeros “conocerían la valía de los mexicanos” o “que morderían el polvo”. Los directivos, por su parte, aseguraban que en México se jugaba como en los mejores países europeos.

¿Cuánto ha cambiado el futbol mexicano en casi 90 años?  ¡Bueno, ya la prensa y los aficionados no se tragan aquello de que somos los mejores, aunque a favor debo decir que tampoco creo que un equipo uruguayo le pueda meter 9 tantos a un equipo mexicano en la actualidad.

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