La pluma del 'Chicken'

¡Aaaay perroooo! Debo reconocer que pocas veces me había emocionado tanto viendo a la Selección Mexicana como lo hice ayer con la Sub-17, y creo que lo mismo le pasó a varios. Yo sé que para hoy ya...

¡Aaaay perroooo! Debo reconocer que pocas veces me había emocionado tanto viendo a la Selección Mexicana como lo hice ayer con la Sub-17, y creo que lo mismo le pasó a varios. Yo sé que para hoy ya hay muchos amarguetas que están peor que esposa sin gasto, diciendo que otra vez los medios estamos inflando al Tri, que no son la Mayor,  que luego se pierden como muchos de 2005, que todavía ni ganan la Final, pero creo que el mérito a estos escuincles y a Raúl Gutiérrez no se les puede restar en lo más mínimo. Es más, parece que ya hasta se va a poner de moda hablar sipi-sapo como el “Potro”. El asunto no sólo es reponerse de un 2-1 en contra de un equipo más alto y más fuerte; ni siquiera es por el gol olímpico, o por el temple del nuevo “Chavo del 8” que con todo y la tatema como momia de Guanajuato, regresó al campo para meterla de chilena en el último minuto. La cosa es que estos chavos están a punto de hacer historia. Siempre se dice que en un mundial se le ayuda al anfitrión, pero ¿sabían que nunca en la historia del Sub-17, el equipo local ha sido campeón y sólo en dos ocasiones ha llegado a la Final? Por eso es que hoy México está más cerca que nunca de meterse entre los auténticos grandes de esta categoría. Seguramente muchos pensarán que de poco sirve ser el más chicles en el Sub-17, si en la mayor no pasamos del cochino cuarto juego, pero que no se nos olvide que de aquel equipo que ganó en Perú, hoy Héctor Moreno firma con el Espanyol, Efraín Juárez es titularazo del “Chepo”, Carlos Vela lleva años en el Arsenal y Giovani por fin tiene ese nivel que hace que se lo peleen en Europa. Perdón, pero para ver el lado negativo de las cosas, es muy fácil hablar los que no la han hecho, pero ¿por qué nunca podemos ver lo bueno?   Me cae que yo sólo puedo felicitar a estos chamacos  y espero de todo corazón en mi papel de aficionado, de comentarista, de periodista, de huele moles y del que me quieran poner, que el domingo se llene el Azteca y que esta generación de los Fierro, de los Espericueta, de los Escamilla, de los Gómez y de los Briseño se consagren. Ya lo que venga después con las deschonguizas entre Vergara y los equipos europeos, los tapones para debutar en Coapa, llenarle el ojo al “Tuca” o un nuevo título puma ahora con esta base, es harina de otro costal. Vía de mientras, enhorabuena chavos, y sin afán de inflarlos, creo que por lo hecho, merecen a todas las de la ley ganar el Mundial.

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas