El Clásico, ¿un partido más?

En los siete años que llevo entrevistando prácticamente diario a jugadores profesionales, me he dado cuenta que el mayor de los miedos que tienen al declarar ante los medios es a hacer un compromiso.

En los siete años que llevo entrevistando prácticamente diario a jugadores profesionales, me he dado cuenta que el mayor de los miedos que tienen al declarar ante los medios es a hacer un compromiso de verdad. “Prometo dar mi mejor esfuerzo”, “prometo trabajar”, “me comprometo a intentar estar entre los ocho primeros”, “no puedo prometer un número de goles, sólo tratar de contribuir con mi equipo”. Todas estas son ya frases hechas cuando un futbolista o timonel comparece ante los micrófonos. Llega la época de partidos esperadísimos. Este fin de semana se juega el Clásico regio, pero también el Clásico nacional entre Chivas y América y nuevamente aparecen las mismas declaraciones de siempre, por lo menos del lado de los de Coapa. “Son tres puntos”, “es un partido más.” Yo no sé a ustedes, pero honestamente a mí me apena que un jugador que se dice comprometido defendiendo la camiseta de uno de los más grandes, y para muchos el más grande de México, como el América, pueda atreverse a decir que el duelo contra el chiverío es como cualquier otro cotejo. No he conocido un solo aficionado de Águilas y Chivas que vea el Clásico como un partido cualquiera, nunca he visto un fanático de estos dos equipos emocionarse al mismo nivel en un Clásico que si enfrentara a los Estudiantes Tecos –con todo respeto- a menos que fuera una final. Un Clásico recibe ese mote porque precisamente no es un partido más. La historia ha generado una rivalidad deportiva basada en el sudor de los que hicieron grandes a los dos conjuntos. Por eso, cuando un jugador aparece diciendo que prácticamente le da igual jugar o no ante el acérrimo rival, tratando de quitarse la presión, me parece que hasta ofende al aficionado que llena el estadio, que espera que por lo menos en ese juego se dé el extra y que sabe que se puede perder contra cualquiera menos ante el antagonista por excelencia. Por eso, hoy critico a Christian Benítez, quien paradójicamente es el que siempre pone el plus en el América, por decir textualmente en la semana que Chivas “es un equipo más, igual que si le ganara al del primer partido del torneo, lo disfrutaría del mismo modo”. Yo no le voy a ninguno de esos dos cuadros, pero en serio, ¿espera el “Chucho” que los americanistas aplaudan que se refiera así al equipo que más burlas les va a producir el lunes siguiente en la chamba o en la escuela si los chispan? Lo dudo mucho. Es obvio que hay que hablar en la cancha, pero creo que se vale comprometerse. ¿No creen?   ÁRBITRO JUSTO Sólo para rematar, no entiendo cómo se atreven a decir los aficionados al Milán que están fuera de la Champions League por un robo del árbitro. ¿No vieron el partido? Si Barcelona no metió ocho goles fue porque Dios fue grande y el portero Abbiati salió en su noche. De entrada, antes del primer penal, Messi ya había dejado ir dos claras de gol. A mi juicio los dos penales estuvieron bien marcados, pero acepto que puede haber polémica por el segundo. Pero de eso a achacarle la derrota al silbante y no reconocer que el Barcelona les puso un baile, hay mucha diferencia. Y conste que a mí ni me gusta el cuadro catalán, pero honor a quien honor merece. Creo que no hay peor ciego que el que no quiere ver.

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas