Resaca mundialista

Una cosa es clara, a partir de este mundial, cuando los especialistas (entre los que por supuesto no me incluyo), den a conocer a sus favoritos, van a tener un poco más de cuidado.

Una cosa es clara, a partir de este mundial, cuando los especialistas (entre los que por supuesto no me incluyo), den a conocer a sus favoritos, van a tener un poco más de cuidado. Aunque debo reconocer que si estoy incluido en aquellos ilusos que esperaban cosas grandes de Francia y Argentina. Aún a la fecha sigo sin entender que fue lo que sucedió. Ahora bien he leído y releído bastantes columnas en torno a la mediocridad de esta campeonato, sobre su poco espectáculo, y sobre un Brasil mezquino. Primeramente debemos de considerar algo insoslayable. La enorme carga de partidos. No es excusa, ni justificación, pero si es una realidad que si los protagonistas de este deporte están exhaustos tanto mental como físicamente, poco podemos esperar de ellos. No es que defienda a los los jugadores, pero simplemente eche un vistazo al rendimiento de los que supuestamente tenían chances de ser las figuras del mundial. Lo que es un hecho es que alguien va a tener que ceder. Ya sean patrocinadores, empresarios, o los mismos directivos, pero si se sigue anteponiendo el negocio al futbol, este último terminará por devorárselo, y entonces si, haber quien juega, y haber quien vende playeras, y llena estadios. En segundo término, no se que sea peor, los pésimos arbitrajes que predominaron en la Copa del Mundo, o la necedad de la FIFA en apoyarse en ciertos recursos tecnológicos. Tal parece que la gente de Blatter quiere que el futbol siga siendo anacrónico en muchos aspectos. Aunque también valdría la pena señalar que los árbitros no tienen la culpa de la mezquindad de Italia, ni del pobre funcionamiento de equipos como Portugal. De eso que no le quepa ni la menor duda. Que si algunos fueron perjudicados, tal vez, pero analice usted la forma en que perdió Italia, a la de España. Estos últimos vaya que si fueron perjudicados por las decisiones arbitrales, pero volviendo a lo mismo el nazareno no tiró los penales. Para terminar, personajes reconocidos que han visto futbol desde hace ya varios ayeres, critican el esquema del Brasil campeón. Tal vez. Pero quizás, ese futbol vistoso, del Brasil del 70, de la Holanda del 74, ha sido desplazado por los planteamientos tácticos, cuyo primer objetivo es, no recibir gol, y después a pensar en el arco rival. Es triste, pero es la realidad.

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