Las mil guerras de Aguirre

La calificación está más cerca que nunca. Seamos francos, es altamente improbable que México no le gane a El Salvador en el Azteca.

La calificación está más cerca que nunca. Seamos francos, es altamente improbable que México no le gane a El Salvador en el Azteca. ¿Que si las declaraciones de Aguirre fueron un tanto subidas de tono? Puede ser. ¿Innecesarias? Probablemente. "Guerra sin muertos", dijo el 'Vasco'. Pero al fin y al cabo, esa es la personalidad del técnico mexicano, que a diferencia de Eriksson, no tiene atole en las venas. No lo justifico, ni tengo por qué hacerlo. Ahora bien, me encantaría que se mantenga ese discurso para la Copa del Mundo, en la víspera del famoso quinto partido, dando por sentado que tenemos el nivel para avanzar a una segunda ronda sin mayor problema. Ahí sí que me gustaría escuchar un discurso en los mismos términos y no las ya tan gastadas declaraciones de: "Hicimos nuestro mejor esfuerzo" o "Sudamos la camiseta" Si México clasifica este sábado a la Copa del Mundo, habrá que ponernos más exigentes. No basta con clasificarnos a la segunda, no basta con hacer un papel decoroso. Como dijo ayer el Presidente Calderón a la Sub-17, hay que ir pensando en ganar. Pero ojo, vamos por partes. Si hoy el Tricolor amarra su boleto a la justa mundialista, no perdamos de vista la forma en que se sufrió para conseguir un lugar en una de las zonas más pobres, futbolísticamente hablando, del mundo. En suma, es tiempo de análisis, es tiempo de reflexionar. Que no se nos olvide que hubo que rectificar varias veces el camino. Hugo Sánchez y Eriksson (lo de Chucho fue muy efímero) fueron parte de la mala planeación de los hombres de pantalón largo, que han resultado un éxito en la parte económica, pero un fracaso en la parte deportiva. No se puede tapar el sol con un dedo aún y cuando hoy festejen con todo y mariachi en el azteca. No obstante, también habría que reconocer que se tomaron dos decisiones fundamentales para que hoy estemos prácticamente en Sudáfrica: designar a Néstor de la Torre como Director de Selecciones Nacionales y traer de vuelta a Javier Aguirre. Lo de Néstor sólo podría resumirse en dos conceptos: orden y disciplina. Un ejemplo de ello es lo que ocurrió con Martín Galván. Néstor no dio su brazo a torcer, consciente del mal ejemplo que hubiera sido para el resto de los chicos Sub-17 perdonar a Galván. Téngalo por seguro, el chico aprenderá la lección. Lo de Aguirre ha ido de menos a más. Como ya refería en este mismo espacio, el punto de inflexión fue la patada al panameño en la Copa de Oro. Ha habido mejoría en lo futbolístico, pero más importante aún, el "Vasco" les transmitió una vez más a los jugadores todo lo que implica representar a su país, recuperar el amor propio. Para eso el "Vasco" se pinta solo. Festejamos pues si es que clasificamos, pero por favor no olvidemos el cómo. Tal vez está muy trillado y sea el lugar común más común (valga la expresión), pero bien dicen que el que no aprende de sus errores, está condenado a repetirlos una y otra vez. ¿No creen?

Esta columna será actualizada al terminar el partido México-El Salvador.

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