El Sindicato fantasma

El año 2009 agonizaba y Cuauhtémoc Blanco le dio con todo a la Directiva del América, concretamente a Yon de Luisa y a Jaime Ordiales por el caso de Reinaldo Navia por el "pacto de caballeros".

El año 2009 agonizaba y Cuauhtémoc Blanco le dio con todo a la Directiva del América, concretamente a Yon de Luisa y a Jaime Ordiales por el caso de Reinaldo Navia, quién ya lo sabe usted, no pudo concretar su regreso al futbol mexicano por el famoso y tan anacrónico “pacto de caballeros”. La verdad es que estoy de acuerdo con Cuauhtémoc, independientemente del interés que tenía el “Temo” de que Navia llegará a las filas del Veracruz. De todo lo que declaró el sábado de la semana pasada, me quedo con la siguiente frase: “"Él (Navia) termina su contrato y es libre, se puede contratar en el equipo que quiera, desgraciadamente estamos en México y eso no lo deberían de permitir porque si te vas a FIFA se pueden meter ellos en un problema. También nosotros lo permitimos porque el día que tengamos organizado un sindicato de jugadores bien hecho no nos van a poder hacer nada". Ahora que termina la década (y empieza otra) valdría la pena reflexionar al respecto. En los últimos 10 años el futbol mexicano ha tenido aspectos positivos: destacar en competiciones internacionales a nivel de clubes como son la Libertadores y la Copa Sudamericana, exportar más jugadores al Viejo Continente (que siguen siendo pocos y no producto de un trabajo sistemático de Fuerzas Básicas, vamos que siguen siendo garbanzos de a libra), ganar un Mundial Sub-17, entre otras cosas. En cuanto a mundiales, si lo medimos en base al famoso quinto partido, no hemos avanzado nada, cierto que no hemos faltado a ninguna cita mundialista y que hemos avanzado a las segundas rondas, pero el quinto partido sigue siendo un sueño. Regresando al tema que nos ocupa y que ponía en la mesa Cuauhtémoc Blanco, el del Sindicato, tampoco se ha avanzado mucho en el tema. Actualmente existe una Comisión del  Jugador que ¿hace las veces? de un Sindicato, que a fuerza de ser honesto, dista mucho de serlo. El titular de la Comisión, Daniel Bonilla, es una buena persona y tiene buenas intenciones, es más ha hecho cosas interesantes que no se han resaltado, pero el problema viene desde más arriba. La realidad de las cosas es que la Comisión del Jugador no es un ente autónomo, que pueda tomar decisiones por el bien del jugador, que sea un contrapeso que tenga la capacidad de presionar a los dueños de los clubes para mejorar las condiciones laborales de los jugadores, que salvo una élite (en la que se encuentra precisamente Cuauhtémoc) la mayoría están desamparados. ¿Qué autonomía puede tener si las oficinas de la Comisión se ubican en el mismo lugar que la Federación? Con eso le digo todo. Ahora bien, en descargo de la Comisión, el problema también emana de los propios jugadores. El propio Palencia lo reconocía a inicios de la semana: "Yo lo veo estancadísimo, a pesar de que mucha gente lo ha tratado de hacer (formar un Sindicato), me parece que los jugadores no nos unimos, yo alguna vez lo quise hacer y los mismos compañeros no lo apoyan". En Chile y Argentina, existen sindicatos de bastante peso que incluso han amenazado con parar el futbol y por supuesto, los jugadores están unidos para apoyar las decisiones de dichos sindicatos. Ojo, tampoco estoy diciendo que tener un Sindicato solucionará todo los males del futbol mexicano, pero creo que sería un buen inicio y sobre todo, sería muy sano, pero desafortunadamente Palencia tiene razón: no existe unión entre los futbolistas mexicanos y cada quién jala agua para su molino. Es una pena. TIEMPO DE COMPENSACIÓN Lo mejor para el 2010. Yo no creo en los propósitos que son una especie de conjunto de buenas intenciones. Creo en los objetivos. Ojalá amigo lector alcance todos los objetivos que se haya trazado.

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