"De los dos no se hace uno"

Finalmente se dio el desenlace de las dos luchas del fútbol mexicano por sobresalir a nivel internacional en este primer periodo del año 2005. Dos propuestas futbolísticas, interesantes, frescas y...

Finalmente se dio el desenlace de las dos luchas del fútbol mexicano por sobresalir a nivel internacional en este primer periodo del año 2005. Dos propuestas futbolísticas, interesantes, frescas y a las que, a pesar del supuesto fracaso, se les ve un gran potencial.

Primero, analicemos el caso del fútbol a nivel de clubes, en el cual, día con día, nuestro país se va ganando más respeto de los llamados “rivales fuertes”, y ha crecido con gran rapidez y buenos resultados.  Nuestro representante en este ámbito, el equipo mas ganador de nuestro país, el club deportivo Guadalajara, se embarcó en una búsqueda y una lucha a muerte con el propósito final de obtener la gloria continental, la Copa Toyota Libertadores de América. Sus comienzos en esta copa dieron mucho de que hablar positivamente y su buen desempeño se reflejaba juego con juego en el marcador y en el resultado. Jugadores como Omar Bravo, Carlos Salcido y Adolfo Bautista aportaban con su dinámica y la mezclaban con la experiencia de jugadores como Oswaldo Sánchez o Juan Francisco Palencia, que alguna vez jugó la final para Cruz Azul.

Poco a poco se fue notando que el chiverio dejaba por un lado el campeonato local para concentrarse en la justa continental, y consiguió objetivos que me parece nunca creyó tan cercanos, y que, lamentablemente, se quedaron a un paso de la final, perdiendo con la cara en alto, y en circunstancias inevitables para ellos, como quedarse sin 6 seleccionados y con uno de sus jugadores estrellas injustamente suspendido. Lucharon incansablemente. En su corazón queda que dieron el todo en la cancha y que el año que sigue habrá esperanzas de revindicarse con sus sueños de gloria libertadora.

En segundo plano, tenemos al representativo de nuestra nación, que en este caso buscaba tener una digna participación en la Copa Confederaciones, y que demostró en ella un juego que pocos esperaban, un orden sorprendente en su zona baja y paciencia al enfrentar a rivales duros como Brasil o Alemania.

Repleto de refuerzos del Guadalajara, la selección fue la sorpresa en tierras teutonas y fue el tópico de discusión por su impresionante e inesperado buen juego. Jugadores como Ramón Morales, Carlos Salcido, Oswaldo Sánchez y Jared Borgetti llamaron la atención de los scouts europeos y, sin duda se pudo haber ganado, lamentablemente circunstancias y mala fortuna no lo permitieron, pero queda claro que el equipo nacional será tomado mucho más en serio de cara al mundial el año siguiente y que está selección deja un muy buen sabor de boca y hace soñar a uno que otro.

Resumiendo, este año, aunque no hubo copas ni trofeos, fue una ganancia para el fútbol mexicano, que día con día gana mas respeto y juega mejor, y esperemos que lo equipos europeos le abran sus puertas y les den oportunidad a los jóvenes prospectos mexicanos. Que los muchachos no se dejen llevar sólo por el dinero y que vean en pro de su futuro y el de su país.[mt]

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