La mentalidad del jugador mexicano

Otra derrota más, otro fracaso más, un camino más que queda recorrido a la mitad y sin el esfuerzo que requiere o que puede dar la selección mexicana, eso fue para nosotros esta Copa de Oro 2005....

Otra derrota más, otro fracaso más, un camino más que queda recorrido a la mitad y sin el esfuerzo que requiere o que puede dar la selección mexicana, eso fue para nosotros esta Copa de Oro 2005. Viendo a esta Selección podemos rescatar muchas cosas buenas, y podemos verle muchos lados positivos, pero también estamos obligados a ser críticos y a verle el lado necesario y negativo de todo el asunto. Si bien México jugo aceptablemente algunos minutos, algunos momentos de esta copa, y ganó los partidos que debió ganar en la primera fase para calificarse como líder de grupo, es un poco mas que obvio que no se entregó en la cancha, que no le jugó al tú por tú como le juegan a Brasil, y es que ni si quiera había esa necesidad, por que se jugó contra rivales de inferioridad técnica y se les debió jugar, no con confianza, pero si con la jerarquía y la mano dura de un equipo líder, de un equipo superior.

Hay que reconocer que estos muchachos vienen de una gran carga de trabajo, de jugar liguilla, de jugar libertadores, de jugar la confederaciones en Alemania, pero no se debe dejar a un lado que esta copa se debe ganar  a pesar de todo esto, y  que México jugó conformista, confiado, cargando con su anterior título en la mente, y no con la seguridad necesaria para demostrar el por qué de ese titulo.

Observando el encuentro ante Colombia pude notar, que los jugadores no venían mentalizados a ganar el encuentro, no venían motivados a derrotar al rival en cuestión y a darlo todo en la cancha. No, venían a cumplir un trámite más para ellos para tomar un titulo que, según ellos, estaba más que dado, y es ese tipo de mentalidad la que caracteriza a nuestros jugadores, y el que nos hace perder competencia tras competencia los partidos importantes contra rivales inferiores. Sí, esa mentalidad que boicoteó nuestros sueños en Japón en el 2002 contra Estados Unidos, esa misma que año con año a través de los diferentes torneos, hemos perdido partidos tontos, partidos importantes contra rivales que no lo ameritaban.

Siempre me hago la misma pregunta, ¿Por qué siempre le jugamos al mismo nivel a naciones como Holanda, como Italia, Brasil o Argentina, con sus cracks y estrellas mundiales, muchas veces sorprendiendo y ganando,  pero a equipos que en sus individualidades, en su liga y en su juego en general demuestran ser inferiores, por qué a ellos siempre les jugamos tranquilo, despacio, con cierto “miedo” y respeto por decirlo así y acabamos ganando sufriendo o perdiendo decepcionantemente? ¿Por qué? Porque siempre somos víctimas de la misma cosa, de esa mentalidad conformista, confiada, que con un pequeño título o elogio se crece y olvida jugar de la forma que lo llevo a ese sitio y que a fin de cuentas vuelven a ser el mismo equipo mediocre e inconsistente.

Ojalá este descalabro sirva para analizar errores y que estos sean canalizados de forma positiva a la mente de los jugadores, que los que no estén para selección se vayan y que este grupo que se le ve mucho futuro tenga la consistencia y mentalidad ganadora que se necesita para lograr lo que se espera de ellos.

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas