Cuauhtémoc y Palencia

Ambos salieron de excursión a la madre patria, Cuauhtémoc primero, Palencia después.

Ambos salieron de excursión a la madre patria, Cuauhtémoc primero, Palencia después. Los dos jugadores fueron pedidos en préstamo por los presidentes de los clubes españoles. Su precio fue una ganga para ellos, se llevaron a dos de los mejores futbolistas mexicanos , respaldados por la historia que habían escrito en sus equipos. Ambos eran y siguen siendo identificados como símbolos de América y Cruz Azul, respectivamente. Se fueron a “pelear un lugar en el equipo” que ya se habían ganado a pulso con sus actuaciones en nuestro país. No iban a ver si podían, si no, por que podían iban, pero el trato que se les dio desde el primer momento que llegaron no fue de lo mejor, al grado de casi no darles oportunidad de jugar. Blanco, por la lesión que le causo un trinitario, tuvo menos participación que Palencia, aun así se dio el lujo de marcar goles y uno de ellos fue al Real Madrid el 29 de Septiembre del 2001. En esa ocasión, el técnico del Valladolid José More, incluye a Cuauhtémoc en el juego a 9 minutos del final, más con la intención de “haber que pasa”, imagino al entrenador diciéndole “ándale haber que puedes hacer” en un partido que hasta ese minuto registraba un 2-1 favorable a los merengues. Al minuto 88, hubo una falta en las afueras del área del Real, Cuauhtémoc pidió el balón, y cuando todos daban el partido por perdido, del botín de Blanco salió un disparo que supero a la barrera sorprendiendo al portero Iker Casillas para empatar el juego. Cuauhtémoc corrió a festejar eufórico con sus compañeros, pero el recibimiento fue frío, ¿La razón? La plantilla del Valladolid había llenado una quiniela con 15 resultados del futbol español en la cual marcaron al Real Madrid como ganador del duelo que contra ellos sostendrían, ¿Y que pasó? Pues que el mexicano los hizo perder ¡800 millones de pesetas!(4.4 millones de dólares. Pero eso sí, el soberbio gol no se borraría de las mentes merengues en un buen tiempo. Con esa buena actuación, Blanco pedía a gritos una oportunidad en el cuadro titular, pero la necedad de su entrenador de no colocarlo fue mas fuerte. Por su parte, Palencia tuvo un poco mas de continuidad jugando como relevo, pero me atrevo a decir que su desempeño jamás fue mejor que el de Blanco, a pesar de sumar más minutos dentro del campo. Cuauhtémoc regreso de España con el orgullo herido y dispuesto a retomar ese lugar de “El mejor jugador mexicano”, seguro de que había dado en el Valladolid todo lo que tenía que dar para permanecer allá, pero la oferta de los blanquivioletas era de risa para el club América. El cuadro de Coapa decidió que era mejor repatriarlo antes que regalarlo. Hoy sus actuaciones avalan nuevamente su calidad y es un jugador más maduro, a veces con tintes de estrella o divo, pero mientras juegue como lo esta haciendo, no creo que a los amantes del futbol les importe su comportamiento después de ver su rendimiento en el campo. ¿Qué trajo Palencia de la madre patria? Arrogancia, soberbia. Apenas puso un pié en Cruz Azul y ya exigía el gafete de capitán, mencionó que sus compañeros decidieron que fuera el elegido, casualmente, al poco tiempo Sergio Almaguer, antiguo capitán, salió de la institución. ¿Casualidad?. La actitud de Palencia al regresar al país, me pareció la de un niño que cuando se equivoca, se hace el ofendido para que no le digan nada. No es el mismo que antes de irse, ya no hace declaraciones a la prensa, ha tenido diversos enfrentamientos con el entrenador José Luis Trejo y Abreu y para nada justifica el aumento de sueldo que pidió para regresar al equipo que lo vio nacer. Las poses de Divo no le quedan, su paso por España fue demasiado negativo para él y la amargura lo invadió, no hay nada que respalde lo que pidió de sueldo por volver con los azules, simplemente fue un rotundo fracaso con el Espanyol, no pongo objeción en su regreso, solo en su actitud para con los medios de comunicación y con el público. Al presidente del Cruz Azul debe pesarle en este momento haber dejado ir a una persona de gran calidad humana como Almaguer, por que no acepto una “pequeña rebaja” del 6% en su salario, después de haber dado una buena temporada con el equipo, y prefirió entregarle a Palencia “las perlas de la virgen” a cambio de sus caprichos y desplantes, que en nada favorecen al club. Cuando Almaguer salió del club, Trejo declaró tajante que “nadie es indispensable”, pero al caer en el bache de los malos resultados cambio a un “Se fue, y no tengo piezas para sustituirlo”, dicen que el tiempo pone a cada cual en su lugar y el panorama luce más alentador para el regiomontano que para Palencia y Trejo. Los errores cuestan, y siempre termina uno por pagarlos.

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