Pulido y sus malas decisiones

Hacernos responsables de nuestras decisiones suele ser complicado, sobre todo cuando nos damos cuenta que no fueron las mejores. Alan Pulido sufre de ello.

Hacernos responsables de nuestras decisiones suele ser complicado, sobre todo cuando nos damos cuenta que no fueron las mejores. Alan Pulido sufre de ello.

El futbolista que milita en el Olympiacos hoy quiere jugar, muere por hacerlo, pero su situación sigue siendo tan complicada que se lo impide.

El tamaulipeco dejó claro que le encantaría jugar en Chivas, club que se lo compró a Tigres en el Draft pasado; sin embargo, solo podría concretarlo si el propio Alan se desdice y acepta que es jugador de los norteños.

Hacerlo sería legalmente muy complicado pues él le aseguró a los griegos (en ese entonces a Levadiakos) que era jugador libre y podía contratarse; solo tenía el pequeño "detalle" de que su caso estaba en controversias del TAS pues Tigres aseguraba que tenían contrato vigente.

Su situación no se ha resuelto, Pulido y Tigres siguen esperando la resolución de FIFA; por lo pronto es claro que Olympiacos no ha querido arriesgarse de más y solo le permitió jugar en la Copa de Grecia.

Si Pulido hoy perteneciera –formalmente- a Olympiacos, Chivas tendría que negociar con los griegos para que Alan pueda regresar a México; sin embargo, Vergara dejó claro que ellos solo negociarán con Tigres, equipo al que catalogan como legítimo dueño de Alan.

Auguro que Pulido seguirá sin jugar, por lo menos hasta que FIFA dé una resolución a su caso; los griegos seguirán sin arriesgarse y Chivas no negociará con ellos para poder hacerse de sus servicios.

Aunque claro, Alan nos ha sorprendido tanto que en cualquier momento podría hacer más grande la bola de nieve que empezó con su salida de Tigres, aceptar que sí es jugador de ellos y acrecentar así sus problemas legales, solo que ahora en el plano internacional.

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