Cómo decirle a un hijo

Que el futbol es uno de los grandes amores de mi vida.

Que el futbol es uno de los grandes amores de mi vida. Que conforme avanza la estela, el único sitio sobre la faz de este mundo en el que me siento libre y auténtico es un campo de futbol. Ahí vuelvo a pisar la tierra, a sentirme vivo, a recuperar mi infancia. Que seguir jugando al futbol es una de las pasiones que más disfruto. Que la nostalgia por el juego se ha convertido en uno de mis mejores sueños. Que los amigos que tengo se los debo a las escaramuzas de todos los partidos previos. Que vida y juego son paralelos. Que el futbol despierta mis sentidos para volverlos más atentos. Que me duele el tránsito que hay que seguir para abandonar el juego amateur y desfilar por el acantilado profesional. Que me da miedo que te hagan daño. Que me sobrecoge la ingenuidad de tus sueños, al tiempo de admirar la fuerza inquebrantable de tu deseo. Que todos los días aprendo algo nuevo al respirar tu fe y confianza en gambetas, asociaciones y remates certeros. Que verte patear un balón al arco hace que mi sensibilidad roce el cielo. Que compartir contigo los giros y el destino incierto de un balón hace que mi imaginación retenga cada momento, cada trazo compartido, cada señuelo inventado, cada engaño por los dos hilvanado, para que nuestra ebriedad divina los declare eternos. Que me gustaría ser un guardián entre el centeno para protegerte de tantos abismos y tantos estafadores sin fuero. Un guardián entre el centeno para que sin tú saberlo, puedas retozar y celebrar cada gol sin temor a ser secuestrado por todos y tantos recelos. Un guardián entre el campo de centeno. Eso me gustaría. Para que tú puedas vivir con el balón cosido a tus sueños. Diego Gaspar Escritor y ex futbolista profesional @diegogasparv

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