La gran final

Acabamos de vivir un par de semifinales controvertidas, como es inevitable que lo sean cuando se define cada una con una pena máxima. Lo cierto es que Tigres y Pachuca han llegado a la frontera...

Acabamos de vivir un par de semifinales controvertidas, como es inevitable que lo sean cuando se define cada una con una pena máxima. Lo cierto es que Tigres y Pachuca han llegado a la frontera final y disputaran el cetro esta semana, aunque sin convencer a muchos. Los felinos regios, que al fin tras 19 años y medio aparecen en un juego por el titulo (aquella celebre final definida en penales, con “San Mateo” Bravo como el héroe de los norteños y Lavolpe que jugaba el ultimo juego de su carrera bajo el marco del Atlante), se les critica su forma de juego, considerada por muchos como mezquina, pero a fin de cuentas efectiva. Pero es también la misma forma de jugar que los tuvo al filo de la navaja ante Cruz Azul, que los venció en la ida por la mínima diferencia (desperdiciando la ocasión para ampliarla) y luego, pretendieron “meter el camión” y aguantar a la manera en que lo hizo su rival en el primer juego, pero todo esto se fue por el drenaje con el grave error de concentración de Melvin Brown que les dio el penal y con ello el gol de triunfo a Tigres. Ese solo yerro destruye una buena labor defensiva del equipo azul, que como estaban las cosas les hubiera alcanzado, pero en fin, he aquí un ejemplo de “las pequeñas cosas” que se vuelven grandes a la larga. Termino imponiéndose aquí el cuadro que mejor aprovecho las circunstancias del partido. Por su parte, no me deja de asombrar los logros que el Pachuca ha conseguido de unos cuatro años para acá. De un cuadro cuya mayor aspiración era salvarse del descenso, se han transformado en un autentico monstruo del torneo de liga, ostentando ya en su palmarés tres finales, con una ganada, una perdida y esta tercera que esta por saberse su destino. Pachuca ha vuelto a dejar atónito al medio futbolístico con su ya demostrada capacidad, pero más aun con el gran corazón que tienen y que los hizo sacar la eliminatoria de Toluca, cuando todo hacia suponer que los diablos llegarían a la cita. A ver si Lavolpe no se trauma con este nuevo tropiezo, pues el titulo se le ha negado desde hace ya ocho años. Pero claro esta que en gran parte el regreso de los tuzos fue posible gracias al penal regalado por los rojos (aunque colaborando un poco el atacante tuzo con la dramatización, pues el contacto no era para haber hecho el gesto que hizo) y con las increíbles fallas de Vicente Sánchez, al que le paso lo que a otras figuras, que tras una gran temporada regular, se doblan a la hora cero. Creo que él puede recuperarse de este bache sin duda, pero los diablos... siguen sin dar una en los inviernos, y menos ante Pachuca. Realmente lo de menos es quien gane, sino que gane el fútbol siendo testigos de una final emocionante y entretenida, que dentro del estilo mas de garra que de buen juego que despliegan ambos equipos, el aficionado se divierta, a fin de cuentas el es quien cuenta ¿o no? Y de paso les pedimos a los señores árbitros que no sean los artífices de la derrota para ninguno en pro de hacerse notar, por favor, limítense a cumplir su trabajo con decoro, ok.

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