Epilogo del torneo mexicano

EL FINAL DEL MALEFICIO

EL FINAL DEL MALEFICIO Pasaron 13 años para que por fin, el conjunto más pasional y polémico del país, aquel que ande bien o mal siempre dará de que hablar, aquel que se puede amar fervorosamente u odiar de igual forma. Así es, el América destruyo el embrujo y le regalo a su numerosa afición nada menos que el titulo numero 13 de su historia ¿quién dijo que el 13 no es de buena suerte? Los dos encuentros de la final fueron jugados de la misma manera, pero con distintos resultados. En ambos el Necaxa jugo al cerrojo, la misma estratagema que los llevo a la disputa del trono, cediéndole toda la iniciativa al cuadro de Coapa. Y en el primer encuentro, los resultados parecían estar a la vista una vez más. América llegaba mucho, pero sin inquietar y en contraparte los rayos ponían a temblar a su adversario en cada uno de sus contados arribos, de los cuales dos dieron en el blanco: Un gol de tiro libre al estilo de Víctor Ruiz y una buena combinación de este con “Zague” para que el espigado jugador la incrustara cruzada. Después de la primera entrevista, no se veía por donde América pudiera hacer algo, la muralla rayada parecía indestructible. La cita decisiva llegó, y con ella el impresionante cúmulo de seguidores amarillos, que movidos por la fe llenaban por completo el coloso de la calzada de Tlalpan. El ambiente era insuperable, pero el primer tiempo de ese partido fue infumable. Una copia al carbón del primer choque, Necaxa aguantando y América encima, pero con desesperante ineficacia. Solo hubo un par de llegadas de verdadero peligro en ese lapso, salvadas ambas con tremendas desviadas de los guardametas. Así transcurrían 45 minutos en los que el “catenaccio” necaxista parecía alcanzar para obtener el trofeo. En ese sentido, hubiera sido un tanto injusto que fuera campeón un equipo que nunca propuso los partidos, que siempre salió a esperar no solo en la final sino en general en toda la liguilla, confiando únicamente en su gran capacidad defensiva y un tanto en la buena fortuna. Que le hubiera funcionado es otra cosa, pero no hubiera sido para nada la forma más deseable de coronarse. Y sí, producto del cansancio físico y mental ocasionado por el incesante agobio americanista, que a fin de cuentas ellos mismos ocasionaron con su actitud mezquina, los amarillos finalmente llegaron al ansiado tanto: Certero cabezazo de Christian Patiño, el héroe americanista de esta liguilla, que dejo sin la menor oportunidad a Navarro para abrir así la esperanza de su afición, misma que se tornó en júbilo al caer el segundo poco tiempo después. Un gol que evidencio la displicencia en que había caído Necaxa tras ver penetrada la hasta entonces invicta valla, pues el delantero quedo por completo solo para la definición. Luego vino la expulsión de Luis Pérez, un tanto rigorista pues la falta no era para roja directa, y de ahí los electricistas se desmoronaron por completo, prácticamente dejaron de atacar (sic) y se entregaron por completo al adversario, que a su vez siguió con su desesperante falta de consistencia adelante, mandando infames calcetinzazos a la meta. Con ese tenor concluía la etapa regular, dando lugar a una muerte súbita que no fue mas que la prolongación de la agonía rojiblanca. Aun así Necaxa, movido mas por la dignidad que por otra cosa, dio el ultimo signo vital (pero que amenazó con ser fatal para el América)al inicio de la prorroga con un potente fogonazo desde fuera del área que apenas alcanzó a ser atajado por Ríos. De ahí los rayos se limitaron a tratar de aguantar el KO. América siguió en lo suyo, la verdad hubiera sido una verdadera tragedia que ante tales circunstancias, con un rival clínicamente muerto, no hubieran sellado el triunfo. Pero así fue, no sin antes vivir el ultimo drama de la final: Gol de cabeza de Zamorano, que ante los ojos incrédulos de los ahí presentes era anulado por Archundia. El gol fue bien anulado puesto que el chileno si cometió un empujón, pero la decisión ciertamente requirió de muchos pantalones. Luego, el esperado éxtasis: Testarazo de Castillo que Navarro intenta inútilmente detener, logrando solo desviarlo al travesaño para terminar picando dentro. El maleficio se rompió, América ya es campeón otra vez y la fiesta se desbordó en el abarrotado y amarillo Estadio Azteca y por las calles de toda la ciudad. Esta afición, que se mantuvo fiel pese a los sinsabores, los fracasos, y aun cuando muchos abandonaron en el camino el barco azulcrema, vieron terminar la larga condena y finalmente tienen algo que celebrar. Muchas cosas podrán decir sus no menos numerosos opositores, mas el resultado ahí esta. Este equipo, a pesar de las adversidades y del hecho de no ser favoritos, nunca se dio por vencido y basándose en lucha llego hasta aquí, vuelve por sus fueros y es hoy orgulloso monarca del balompié nacional. LA FARSA DEL ASCENSO Hoy también esta de fiesta la afición de San Luis Potosí, que tras 13 años nuevamente vuelve al panorama de la primera división. Sin embargo, no deja de haber cierta incertidumbre en torno a ellos, pues los recientes acontecimientos hacen pensar que su permanencia en la máxima categoría no este plenamente asegurada a largo plazo. Y es que los hechos hablan por sí mismos: los tres clubes que anteriormente ganaron deportivamente su ascenso hoy están desaparecidos. Curtidores es el Puebla, Irapuato el Veracruz y ahora La Piedad pasará a convertirse en Gallos Blancos de Querétaro. Otra constante es que en dos de esos casos esta involucrado Valente Aguirre, uno de los grandes mercenarios del medio, experto en ascender equipos para luego venderlos al mejor postor sin importarle si este hace lo que quiere con él, como fue el caso de La Piedad. Sin mas, en diciembre vendió la franquicia a un grupo de empresarios sin rostro que inmediatamente delataron sus oscuras intenciones de llevárselos a Querétaro, y además mandándolos a Guadalajara para que allá entrenaran, usando únicamente el estadio local para jugar sus partidos. Cacarearon que tal vez le dejarían si el gobierno estatal los apoyaba, si ampliaban el estadio, etc. Pero las palabras se las llevó el viento, terminaron haciendo lo que quisieron, lo mas seguro es que el negocio ya estuviera pactado y únicamente se esperaron a que terminara el torneo para hacerlo oficial, lo demás fue una gran pantomima. Igual que paso con Irapuato ¿o no se acuerdan que Quintana se la paso diciendo que harían lo posible por que el equipo se quedara? Atole con el dedo, nada mas y nada menos. Esperemos que San Luis no corra con igual suerte, pero la verdad es que ya no se sabe. Hoy mas que nunca Don dinero es un poderoso (e intransigente) caballero. Ahora esta por escenificarse otro gran fraude, llamado promoción. La cosa es muy simple, el León tratara de salvar el pellejo enfrentando nada menos que al autentico Veracruz, al de primera “a”. La farsa vendría empezando por si llegara a ganar el equipo jarocho ¿qué pasara con ellos, siendo que habría dos Veracruz en primera? Es obvio que venderían a uno, lo cual surge una duda ¿a quien? ¿A León? Zermeño dice no tener dinero, pero cuando compró al equipo durante el problema del Curtidores, daba la casualidad que ahí tampoco tenia. Así se las gasta ese señor, que vive de prestado y muchas veces sin pagar. Por si fuera poco, todo apunta a que se eliminaría el descenso directo, dejando en su lugar dos promociones. Con un panorama así ¿qué futuro le espera a nuestro maltrecho fútbol?

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